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Hace cosa de un año dejé la relación con mi ex, y como soy así de tonto, cedí a sus ruegos de que yo era muy importante para ella y quería mi amistad (los tópicos de siempre). Puntualizar que eso no fue de inmediato sino al cabo de unos meses.
Estos meses nos hemos visto con otros amigos y hemos hablado de vez en cuando. Pero que grande fue mi error al dejar que se vinieran, ella y otra gente, con mis amigos por semana santa a una salida que organizamos. En mis morros dejó que un tío se pasara el finde tonteando con ella. Cosa que hizo que mi cabreo fuera monumental y la ignorara por completo (delante de mis amigos nadie me humilla). Al ver que no le dirijia la palabra, me pidió explicaciones y con los ojos llorosos, me empezó a decir lo importante que yo era para ella, que me habia confundido y blablabla.
Ayer quedamos para arreglar lo del finde y me pegó un rapapolvo increible. Mis sospechas para nada eran infundadas y me dijo claramente que ella quería vivir la vida y a lo que cayera.
Y volviendo a las andadas, que valoro tu amistad, que dime lo que piensas etc. Mi silencio y expresión se lo dijeron todo.
Ya no sé si nos hemos vuelto todos gilipollas o la mejor forma de actuar es ser un verdadero cabrón y pasar de todo. Cabe decir que a esta persona no le pienso dedicar ni los buenos días nunca más.
Perdonar el rollazo pero a veces uno necesita sacar la porqueria de dentro.
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