Pues me he tragado el anzuelo hasta las trancas. El caso es que solo doy a lo que me aparecía en negrita pero puede que mi dedo-***** haya errado de nuevo el tiro...
Ahí ya no habrán historias de super, sino de casas de reposo. Cuando la cuidadora te dé un postre extra o te regale una sonrisa, romperá varios corazones jajaja
Las tímidas, y jamás pensé que pudiera acabar con una chica tímida siendo tímido (en esa situación es difícil que nadie dé el paso) pero, por suerte, no lo era tanto como yo y supo imponer su voluntad a la timidez.