> Foros de Temas de Amor > Pedir consejos de amor
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo 12-Apr-2016  
Usuario Novato
 
Registrado el: 10-April-2016
Mensajes: 2
La mía es una historia complicada. La historia de un amor platónico que, no entiendo por qué, no logro olvidar. De una relación que sin haber sido jamás ha dejado en mí una huella imposible de borrar.
Todo empezó aquí en Granada, hace veinte años. Por aquel entonces, yo tenía 16 y como cada sábado, salí con mis amigos a tomar unas copas. Pero una noche, conocimos a un grupo de chicas: María, Cristina, Lucia… (no son sus verdaderos nombres). Ninguno teníamos pareja, así que empezamos a hablar y antes de que acabara la noche, uno de mis amigos ya estaba liado con una de ellas.
Desde siempre mi timidez me ha jugado malas pasadas con las mujeres. Y eso que no soy feo.
Mientras mis amigos metían fichas a diestro y sinestro, yo, que me sentia atraido por Lucia, intentaba hacer lo mismo con ella, con la esperanza de que se hubiese fijado en mí del mismo modo en que yo lo hice de ella. Pero no fue así. Estuvimos quedando con estas chicas una temporada, varias semanas, tal vez incluso meses, viéndonos las noches de los viernes y los sábados, hasta que al final el que se llevó el gato al agua fue uno de mis amigos.
El tiempo pasó y las chicas desaparecieron de nuestra vida repentinamente. Tal vez se cansaron de nosotros. Hoy en día, con Facebook, Whatsapp, email, móvil… es difícil que una persona salga de tu vida tan bruscamente, pero en la era preinternet y premovil, estas cosas pasaban. De pronto dejabas de verla en el bar al que siempre iba y no podias hacer nada.
Pasaron los años. Una década, ni más ni menos. En mi vida hubo otras personas, como otras personas hubo en la suya, pero reconozco que nunca dejó de escocerme. ¿Por qué? Jamás lo he entendido. Comprendo que me duela pensar en una exnovia con la que las cosas no salieron como esperaba, pero ¿Una chica con la que ni siquiera he estado? ¡Lo normal habría sido olvidarla sin más! Me tomaria a mi mismo por loco de no ser que se que soy una persona bastante cuerda y demasiado racional.
Un buen día me encontré con ella. Trabajaba en un pull&bear y la llama que creia apagada, se encendió de nuevo. De pronto, me convertí en el mejor cliente de pull&bear. Iba muy a menudo, hablaba con ella, era simpático… incluso tenia medio conseguida una cita. Si, lo sé, eso se consigue o no se consigue. Mi timidez no me permitió ir mas rapido, pero al menos, juegue mis cartas, lo intente. Hasta que un día dejé de verla nuevamente. Probé varios turnos, varias veces, y nada. Hasta que pregunte por ella y me dijeron que Lucia ya no trabajaba allí, pero que si quería me podían dar su número de movil para intentar localizarla. ¡No podía creer mi suerte! Y si lo estáis pensando, si, por supuesto, la llame. ¡Claro que la llame!
Cuando cogió el teléfono ella fue bastante seca, borde y se mostró molesta porque tuviera su número y la hubiera llamado. Eso me dolió. Me hizo sentir como una especie de acosador, cosa que juro que no soy, y ha condicionado mi actitud en esta historia hasta el punto de que esa llamada es la causante de que os esté contando mi historia.
Pocos meses después comprendí la razón de su comportamiento durante la llamada: Me la encontré por la calle, ella iba con un chico arrastrando un carrito de bebe. Por supuesto que yo estaba tan avergonzado que no me atreví ni a saludarla.
Ha pasado otra década de aquel momento. Pocas veces la he vuelto a ver desde entonces. Supe que lo había dejado con su pareja y que se había quedado sola con el niño. Hace cinco años la encontré trabajando en otra tienda, esta vez por el centro de Granada, pero mi actitud realmente fue la contraria, tratar por todos los medios de evitar pasar por allí para no molestarla. Y porque me seguía sintiendo avergonzado. Yo por mi parte, encontré una novia con la que llevo un tiempo saliendo. Creía tener olvidada a esta chica, cuando de repente, la he vuelto a encontrar.
Ahora ella trabaja en mi calle, en un pequeño supermercado. Me cruzo con ella cada día, la veo al pasar por su tienda. Pero no me atrevo a saludarla. Es más, aunque antes compraba allí, desde que esta ella no he vuelto a entrar. Ella a su vez tampoco me saluda, aunque en su mirada veo que me reconoce. Y por supuesto, me sigue gustando. Llevo así un tiempo, unos meses, sin atreverme a mover ficha, primero porque con todo lo que ha pasado, considero que la he cagado lo suficiente con ella como para que tenga una imagen de mi pésima pero a esto se añade el factor novia. Tengo novia y ella lo sabe. Intentar algo con una chica que trabaja a pocos metros del lugar en donde vivo con mi pareja es una locura ¡Podría enterarse tan fácilmente! Vale, si, sé que a estas alturas estaréis pensando: ¡Que cabrón! ¡Con novia y tonteando con otra! ¿Y que queréis que haga si la mujer que me gusta no me corresponde? ¿Qué me meta a cura? Asumiendo que nunca estaremos juntos, lo obvio es que intente organizar mi vida con otra persona, a quien por cierto quiero. Pero viéndola todos los días, es difícil no pensar que han pasado muchos años y tal vez pudiera tener alguna oportunidad.
¿Cómo lo veis? ¿Hasta dónde alcanza mi locura? ¿Creéis que aún se puede tener alguna posibilidad? ¿Hay algo que pueda hacer?
 
 


-