|
Saludos gente, por razones meramente ociosas entré hace 10 minutos a este foro y la verdad me siento conmovido por la gran cantidad de relatos sobre gente despechada y/o dolida en gran parte por no tener contacto con el sexo opuesto o por haber puesto demasiada atención en alguien en concreto y por eso quisiera compartir con ustedes mi pequeña historia la cual me hace sentir orgulloso y no por ego o por algún tipo de trayectoria espectacular ya que solamente tengo 20 años pero la verdad es que en este escaso tiempo pude encontrar el sentido de MI vida y tal vez con esto pueda ayudar y dar un poco de esperanza tanto a hombres como a mujeres de este foro. Sin más preámbulos acá va:
Como dije tengo 20 años y hasta ahora no tuve novia, no tuve sexo (y tampoco me vuelve loco no haberlo tenido) y tampoco besé a nadie. Mi adolescencia fue bastante solitaria (aunque no dolorosa), quemé gran parte de mi temprana juventud con juegos en linea y me llevé muy mal con mis compañeros de escuela siempre y la culpa fue mía, no se si puede escusame pero soy hijo de un hombre que sufre una enfermedad del tipo ocular llama Queratocono que produce ceguera si no se implantan nuevas corneas a tiempo y que además tiene una gran posibilidad de transmitirse a su descendencia lo que hizo que por sus miedos yo use lentes (gafas) desde muy temprana edad solamente porque al volver del colegio cuando tenía 8 años le dije a mi padre que me había mareado mientras jugaba. El resultado fue que cada año escuchaba lo mismo cada vez que iba al oculista: "Este chico se va a quedar ciego; existe una gran posibilidad de que sufra queratocono; sus corneas son complejas y una operación no garantiza una solución" Etc etc etc... durante 10 años pensé que mi vida terminaría a los 18 sin ninguna otra opción, veía a todos mis compañeros como terribles enemigos a los cuales tenía que distanciar de mi y si presentaban interés la primera reacción era atacarles con comentarios terriblemente sarcásticos e hirientes sin ninguna razón aparente y entre los cuales se encontraba una tierna chica que no solo me buscó con fines amorosos 1 vez, sino varias veces (aclaro que era obvio que tenía sentimientos por mi) pero eso no me detuvo, pensaba que toda esa gente al verme ciego iban a dejarme como un lastre que nadie quiere pero la verdad yo tampoco quería ser eso para nadie.
Un día terminé la secundaria (con 17 años, lo normal en Argentina) y un profundo arrepentimiento me invadió, ya que nuevos estudios sobre mis corneas revelaban no solo la desaparición de toda duda si iba a tener esa enfermedad, ademas mis corneas estaban mejorando y muy posiblemente no tendría que usar gafas de nuevo y eso significaba que toda la mala onda y resentimiento que irradié a mis ex amigos era infundado y me había quedado solo soberanamente al PEDO, excepto la finalización de mis estudios secundarios, nada en ese tiempo tuvo verdadero sentido y admito que durante todo el mes posterior me sentí muy mal (pero no tanto como para lloriquear y pensar en estupideces como el suicidio)
Y todos dirán, "¿Y esto que carajo tiene de motivador? , este tipo es soberano hijo de ****, yo soy mejor que él, nunca maltraté ni pienso maltratar a una mujer(o hombre venido/a al caso) así" y es verdad, lo primero que acepté es que si alguien merece tener una pareja ese no soy yo por eso me tomé 1 día para pensar sobre mi futuro y descartar toda posibilidad de que alguien alguna vez me ame "gratis". Al rato vino a la idea trabajar para algo benéfico, ensuciarme las manos y poner el juego mi integridad física (a modo de pago) al servicio de la gente a la cual le falté tanto el respeto por 10 años... y claro la respuesta era ser Bombero, la idea me gustó al instante y me acuerdo de que esa noche soñe formar parte de una "familia" muy grande en una segunda casa (un cuartel) ya con varios años más y con un bigote enorme como en las películas. Al otro día fui derecho al cuartel de bomberos zapadores de mi ciudad y así fui el hombre (aun no tan hombre) más feliz del mundo al saber que las inscripciones estaban abiertas y que era bienvenido como aspirante.
Me dieron un sobrenombre Inu, por inútil (pero con ternura) ya que no sabía ni como agarrar una escoba y me ayudaron a encontrar el deporte más divertido del mundo (para mi) el Judo que ahora mismo es una de mis actividades diarias que además siempre van a estar en mi corazón.
Aclaro que esto no es una propaganda emotiva para que se inscriban todos a un cuartel de bomberos sino una historia de un tipo que encontró su motivo en la vida, que es vivir o morir por las personas y una forma de decir que si no saben como dar amor, una muy buena forma de hacerlo es acercarse a alguna organización de provecho y darles una mano. Un poco de comida, un poquito de dinero o tal vez 1 horita para ayudar a limpiar pueden hacer que se ganen un lugar en un grupo maravilloso de gente además de tal vez darles un poco de paz en su mente para acomodar las cosas.
Ese es mi pequeño aporte, espero que a alguien le sirva ya que de verdad pienso que el secreto de la felicidad no reside en otra gente sino en la voluntad de hacer algo altruista por los demás sin pedir fama ni fortuna en el proceso encontrando así la forma de morir satisfecho.
Cavo 1º "Inu" 3º Grupo de rescatistas de Altura.
|