|
Tengo un caso de un casado que quiere tomar café conmigo en mi oficina con periodicidad, llama cada dos tres meses aunque no haya ningún tema laboral. (en un principio quiso buscar un lío pero se quedó con las ganas) Lleva así dos años. El caso es que ahora quería tomar el café el día de san Valentín (yo no podía ) y va a volver a llamar. Me parece más un cebo para marear que una intención seria. No se ha separado de su mujer en este tiempo. Tampoco hay nada de sexo, es solo un café de oficina. Un tanto atípico porque tampoco hay amistad real. No sé qué hacer ni que pretende. Se le ve desmejorado pero sigue casado.
|