Bueno...lo fácil, lo cómodo, es señalar como culpable a un determinado sistema o ley para la educación. Sin duda tendrá su parte de responsabilidad, por muy orgullosos o satisfechos que se sientan de el la sociedad que lo administra (como ejemplo,los EEUU, que presumen de tener uno excelente y allí también el 25% contesta que el Sol gira entorno a la Tierra...)

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Pero la realidad del problema va mucho más allá de una ley mejor o peor, aunque similar a los países del entorno, salvo detalles. En el caso de España por ejemplo, se ha cambiado cada vez que rosas o gaviotas han llegado al poder de una forma bastante irresponsable por ambas partes.
Existen otros factores de fondo que a nadie le gusta señalar porque es posible que el dedo acabe apuntando al que señala y eso resulta muy incómodo, mejor apuntar al sistema...

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Alumnos buenos y malos han habido siempre e independientemente del entorno más o menos favorable, los buenos han prosperado, se han hecho cultos y no tienen nada que envidiar a cualquier otro habitante del planeta. Y malos, como las malas hierbas los hay y cada país, podría aportar trasatlánticos llenos de ellos, saturando los puertos de todo el planeta.
El equipo robótico "Complubot B" del CEIP Miguel Hernández de Alcalá de Henares (Madrid) ha ganado el campeonato del mundo RoboCup Junior 2010 celebrado en Singapur.
Los estudiantes valencianos de Arquitectura de la Universidad CEU Cardenal Herrera Ángel García Llompart, Arturo Sáez Enguídanos, Andrea Risueño Gil y Sergio Sánchez Selva han sido los ganadores de un concurso internacional para el diseño de un refugio para surferos en Tarifa frente a 219 propuestas más, organizado por reTh!nking Architectures Competitions de EEUU, según ha informado la institución académica en un comunicado.
Son ejemplos, y podría adjuntar cientos más, pero a nadie se le escapa que el problema de fondo es la familia, el propio alumno y los docentes, más que el sistema en si mismo. Y todos ellos tienen buena parte de su responsabilidad en el fracaso de los estudios, de los hijos o de los alumnos. Durante más o menos años, todo el mundo ha pasado por colegios, institutos e incluso universidades y si aun conservamos el espíritu crítico para valorar nuestros actos y los actos de los demás, sabremos señalar nuestros errores y también los de quienes nos han dado clases.
Los errores propios son bastante obvios, cada uno sabe los suyos y sería escribir un libro para enumerar todas las causas y las malas decisiones.
Los de la familia también son bastante fáciles de enumerar, hay entornos donde se cuidad mucho la educación de los hijos y otros donde el pasotismo empieza en los propios padres y salvo que el propio alumno coja las riendas y sea consciente de lo que se está jugando, es fácil fracasar.
Los de los profesionales de la docencia, (muchos de los cuales siempre se ponen de perfil cuando se habla del fracaso, prefiriendo repartir culpas sin incluirse en ellas) resultan a veces escandalosos a cualquiera que haya pasado años y años sentado en un pupitre.
Si yo he tenido a lo largo de mi vida 30 o 40 profesores,y los he tenido muy buenos, mentiría si no dijera una parte de ellos nada desdeñable, les iba grande el traje de profesor.
A veces por pura incapacidad personal aunque se esforzaran (una cosa es aprobar unas oposiciones o saber estudiar y otra muy distinta es ser el adecuado para enseñar a los demás), a veces por un autoritarismo absurdo que no iba acompañado de una excelencia en sus enseñanzas y también porqué no decirlo, por ser unos mantas tan grandes como muchos de sus alumnos y limitarse a cumplir su trabajo con nota entre el "suficiente" y el "insuficiente".
Cuando falla un sistema complejo y produce un producto defectuoso, todos sus componentes tienen una parte de culpa de ese fracaso.