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No sé muy bien por dónde empezar porque mi historia viene de largo así que intentaré no aburriros pero quiero dar todos los detalles posibles para recibir respuestas lo más específicas posibles.
Tengo un novio maravilloso, es muy atento, cariñoso... es muchas cosas buenas, tantas que no quiero ponerme a nombrarlas para no sentirme peor.
El problema está en mi. Ya desde que empezamos a salir las cosas no cuajaron del todo por mi culpa debido a que me sentía fuertemente atraída por su mejor amigo. No penséis que salí con él para poner celoso al otro, simplemente salimos juntos y fui yo la que se declaró porque, en un primer momento eso fue lo que yo creía.
La relación acabó a las pocas semanas y él lo pasó muy mal, incluso llegó a odiarme pero así yo no me sentía tan mal por dentro.
No podía salir con alguien teniendo en la cabeza a otro hombre y mucho menos siendo este tercero tan cercano a todos.
Lloré mucho y mis amigas me estuvieron apoyando en todo momento. Gracias a ellas conseguí sobrellevar con soltura ese mal trago pero también fueron ellas las que insistieron en que me declarase al hombre por el que había terminado con mi anterior relación.
Yo no sabía muy bien qué hacer; ellos dos eran amigos íntimos aunque un poco distanciados por los estudios pero, sigh...
Mi mundo interior se iba derrumbando a medida que pasaban los días, ya había pasado mes y medio desde la ruptura, había llovido lo suficiente como para salir de mi agujero y respirar aire fresco. Con ayuda de mis compañeras y el msn, empecé a hablar más con el tercero en discordía.
Intimamos en poco tiempo y él se interesaba mucho por mí. Empezó con las preguntas típicas que se hacen para conocer los gustos del otro y día a día afianzamos mucho nuestra amistad; mis amigas insistían en que quedase con él pero yo me sentía muy culpable así que se ofrecían a ir conmigo para que las cosas apuntasen a todo menos a una cita (lástima que ellas fuesen una pareja homosexual y nuestras quedadas fuesen como citas dobles).
Así estuvimos un mes y llegaron las navidades y con ellas un duro golpe.
Volví a ver a mi ex-novio por eso de que éramos dos grupos que se unían en las fechas más destacadas. Allí estaba yo, muriéndome de nervios, asustada y deprimida porque él estaba allí y no sabía como se tomaría que yo también estuviese.
Las cosas no fueron mal... del todo. Charlamos largo y tendido como en los viejos tiempos pero algo tenía que torcerse. Cuando lo dejamos yo le dije que quería tomarme un tiempo y él pensaba que esa noche volveríamos a estar juntos. Craso error. Me cuesta mentir estando nerviosa y en ese preciso instante parecía un flan. Intentando dar rodeos a todas sus indirectas creí oir que me decía algo de su mejor amigo como si se estuviese interponiendo entre nosotros y yo sorda de mi le dije sin palabras que me gustaba el otro.
Fue la peor noche de mi vida. Ya no sólo mis amigas y mi ex-novio sabían que me gustaba el otro, sino que todos los presentes se enteraron al día siguiente.
Yo no sé muy bien que ocurrió entre ellos dos, simplemente conseguí ganarme la enemistad de mi ex y de gran parte de sus amigos pero no podía cambiar mis sentimientos. Estaba destrozada y amargada. Mis amigas me llamaban y calmaban pero no quería ver a nadie. Estaba missed para todo el mundo, móvil apagado, msn desconectado. No quería que me viese nadie.
Menos mal que ellas me rescataron, acudieron a mis mudas llamadas de auxilio y me prestaron sus hombros en todo momento. Consiguieron que le quitase hierro al asunto y después que lo viese desde otra perspectiva: la de una oportunista. Me convencieron de que una vez conocidos mis sentimientos por todos los presentes en la fiesta sería mucho más fácil declararme al otro hombre. El no ya lo tenía y qué podía perder. Desde que supo eso no nos habíamos visto y habían pasado casi dos semanas. Lo normal era quedar y eso hicimos. En cuanto me conecté al msn mi primera ventana de conversación fue la suya y yo no la había iniciado.
Quedé con el chico que me gustaba y por el que tanto había sufrido. Por fín libre de ataduras podía decirle lo que sentía por él pero los cuentos son eso por algo y en la realidad es difícil vivir uno. La cita fue muy confusa y extraña, paseamos por el puerto charlamos de cosas banales retrasando más y más el momento hasta que al final nos sentamos. Fué todo demasiado rápido. Él preguntaba y yo, hecha un amasijo de nervios, respondía azorada como una colegiala. Me sentí patética. Le confesé tímidamente lo que sentía y fue como quitarse el mayor de los pesos de encima. Ya estaba todo dicho, él sabe que le quiero y con eso me basta. Que pensamiento más absurdo, y menos mal que él se dio cuenta de ello porque me preguntó que qué era lo que haría o lo que pretendía hacer a partir de ese momento... La pregunta no la recuerdo muy bien sólo sé que antes de que terminase de formularla irrumpí para decirle que no quería tener ninguna relación durante un tiempo y menos con él porque me caía muy bien mi ex-novio y no quería hacerle daño. Él asintió y ahí quedó la cosa.
Tras esa cita donde no le dejé hablar empezamos a quedar con gran asiduidad, las cosas parecían normalizarse y los grupos templaban sus ánimos sobre mi 'traición' (por llamarla de algún modo) Todo estaba siendo muy tierno. Yo me alegraba pero una gran duda me corroía por dentro. En aquella cita iluminadora no supe si él me quería o no. Nunca supe lo que sentía por mí y eso es lo que me ha llevado a tantos quebraderos de cabeza.
Pasaron un par de meses y nuestra relación no avanzaba; quedábamos, charlábamos... seguimos la misma rutina tantas veces que al final pensé que se había tomado mis palabras al pie de la letra.
Llegó carnaval y como fecha destacada que era, nos reunimos los dos grupos para celebrarlo. Mi ex estaba allí, distante, solitario... me miraba con aires de superioridad, me sentí muy despreciada, tuve que ausentarme varias veces para llorar en los baños. Suerte que nadie se dio cuenta. Entendía su postura pero yo nunca quise hacer daño a nadie; actué de forma precipitada pero todos cometemos errores y a mi nunca me los han perdonado.
Ese seria el último carnaval de mi vida, ya han pasado dos años y no he vuelto a disfrazarme desde entonces.
Terminadas esas fiestas quise disculparme con mi ex-novio y por eso intenté por todos los medios quedar con él. No fue hasta Semana Santa cuando tuve la oportunidad de expresarle lo mal que me sentía. Todo lo que le dije era cierto y quedé con él cuando él quiso, dejando desatendidos estudios, amigos y familia. Dejé de quedar con nuestro mejor amigo para que él me perdonase y al final, haciéndome sentir como la peor de las basuras quise remendar mis fallos y en un momento de debilidad retomé nuestra antigua relación.
Al día siguiente el chico al que quería conocía a una chica en no sé que fiesta de su facultad y el mismo día en que la conoce empiezan a salir juntos.
Nunca supe si fue mi novio quién le llamo para decírselo y él, celoso empezó a salir con la primera chica que se encontró o si simplemente fue coincidencia o si esperaba a que mi ex y yo volviésemos para no hacerme daño con su novia recién sacada de la manga.
Todo lo ocurrido en ese período de tiempo fué horroble. Yo intenté no pensar en él porque tenía pareja y yo había vuelto con mi ex-novio.
Ya han pasado más de dos años y las dos parejas seguimos igual. Ambos tenemos nuestros problemas pero yo no puedo verle con su novia; he intentado por todos los medios olvidarle pero cuando estamos las dos parejas juntas y mi novio me abraza él me mira, se da la vuelta y besa a su novia y a mi se me parte el alma.
¿Debería preguntarle si aquella vez sintió algo por mi?
Ya no sé si son paranoias mias o que pero es tan agotador no pensar en él cuando lo tienes delante y le dice a tu novio que podíamos gastarle una broma pesada a otro amigo intercambiando parejas. Yo lo estoy pasando realmente mal. No sé si le quiero, si son celos a secas, si me siento traicionada es que, mi novio hace poco que me confesó que el chico que a mi me gustaba le había pedido permiso para salir conmigo unos días antes de semana santa y a mi eso me duele en el alma. No sé si mi novio me está poniendo a prueba, si me miente porque si, si era verdad.
¿Qué puedo hacer?
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