|
Hace 3 años lo dejé con una pareja con la que estuvimos 7 años, de los cuales 5 viviendo juntos. Fue una ruptura extrañamente diplomática y correcta, y fue por un desgaste, no por nada grave. Después de un necesario tiempo de distancia, quizás a los 9 meses empezamos una amistad sana y respetuosa. Los dos teníamos ya una pareja nueva, y él también ha tenido parejas de por medio, ambas relaciones acabaron al tiempo. Nos lo hemos explicado sin que eso jamás suponga nada tenso. Creo que los dos hemos experimentado en este tiempo, lo que es volver a enamorarnos de otras personas, y nos hemos alegrado el uno por el otro. Hemos tenido cada uno sus historias por separado, hemos sido amigos teniendo parejas, y hemos sido amigos estando los dos solteros. Siempre amistad, y siempre algo muy sano.
En el momento actual yo estoy soltera desde hace más de un año, él lleva 5 o 6 meses con una chica. Que honestamente, la veo muy maja y creo que está a la altura de lo que él se merece. Y esta semana estuvo un día desayunando en mi casa, y me dijo que se van a vivir juntos.
Y no sé porque estoy tan chafada y no paro de llorar. No me entiendo ni yo. No sé porque de repente no paro de recordar, de ver fotos, de llorar y de echarlo de menos. De preguntarme porque una relación tan idílica y que tan feliz me hizo, terminó.
Y no me entiendo. No sé porque lo he llevado tan bien, ya han pasado más de 3 años, pude hacer mi vida, me he sentido fuerte cuando he conocido a sus parejas... Y de repente y sin venir a cuento, esto me supera.
Quizás no sé. Quizás es el gran concepto que tengo de él, de que lo considero la mejor de las personas, y de sentirme sola yo y ver que la mejor de las personas es para otra persona. De ver que todas las relaciones que intento salen mal, y con él tuve y tengo una relación sana. Lo que tanto me cuesta encontrar ahora y veo que no es tan sencillo de encontrar. De recordar un pasado en el que yo era mil veces más feliz de lo que soy ahora. Supongo que es eso, no lo sé.
Nunca le voy a trasladar estos sentimientos, nunca. Por encima de todo deseo que él sea feliz, y no me voy a interponer JAMÁS con mis tonterías.
Pero no quiero estar así. Quiero volver a mis sentimientos de fortaleza, de entereza, en la que nuestra relación era algo pasado, y en el presente solo queden dos buenas personas que lo único que le deben a ese gran pasado es su respeto y amistad. Y me alegro infinitamente, no es incompatible, os aseguro que una parte de mi se alegra. Nada más sincero puedo decir que, le deseo lo mejor y la mayor de las felicidades.
Pero no me quito esa sensación de que... me equivoqué. De que pasará la vida y yo al amor de mi vida ya lo conocí y lo dejé atrás. Y de repente eso, me mata y se me queda enorme.
Ojalá pudiese entender qué narices me pasa. Ojalá poder positivizarme del todo.
|