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He leido muchas quejas de gente que trabaja de cara al público.
Da la sensación de que odian a la gente... yo he trabajo siempre asi, la verdad es que tengo bastante empatía aunque reconozco que llega a cansar, sobre todo en el caso de los restaurantes cuando se llenan y todo el mundo te pide e insiste a la vez como si fueran los únicos allí.
Donde más a gusto he estado es en un hostal limpiando las habitaciones, no es estar de cara al público pero tienes que interactuar con la clientela.
Los que más me quemaban a mi son los que viajan con niños pequeños, pero bebés recién nacidos... son los que más se quejan y dejan las habitaciones hechas un asco, sin preguntar te plantan un calentador de agua y leche en una mesa y te la queman o la dejan marcada de poner algo caliente sin nada debajo.
Luego el problema con los demás huépedes, hubo un señor al que le tocó al lado de una habitación donde tenían dos bebés que no dejaron de llorar en toda la estancia, y tuvimos que alojarle gratis porque no habia podido dormir ni de noche ni de dia si estaban ellos alli...
Es normal que unos bebés recien nacidos lloren tanto, no están para viajar y dormir en sitios extraños.
Una vez vinieron unas chicas muy pijas, y al dia siguiente cuando voy a limpiar sus habitaciones, me encuentro que han pegado carteles en las puertas de todas las habitaciones diciendo: fulanita se casa, estamos de despedida.
Cuando entro veo TODA la habitacion llena de confetti!! todo: camas, suelo, baño... por todas partes... que me pasé 3 dias quitando confetti.
En cuanto llegaron les dije que estaba prohibido poner carteles por el hostal, y ya de paso si me hacían el favor de no tirar confetti, que es dificil quitarlo (3 dias con aspiradora, tiraron como dos bolsas) todo muy amablemente.
Pues cuando por fin se van y entro me encuentro lo siguiente:
- Bebida tirada por el suelo, alcohol.
- Un rayón de un metro en el suelo de madera, hecho con saña, no me creo que eso fuera x las ruedas de la maleta, eso fue hecho a idea, seguro.
- Colchas manchadas de chocolate y vino (a la tintorería)
- Espejos pintados con pintalabios.
Y eso que eran muy pijas, no les debió sentar bien que les dijera amablemente que no tiraran confetti....
Como estas, miles puedo contar...
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