Tengo miedo a pillarme los dedos una vez mas con la tapa del amor, cansada ya de no saber bien como calcular la distancia al manipular cada bote.
Esta vez, toca ir sobre seguro, con guantes de metal, pues ya estoy cansada.
Y tomo la precaución, de deleitarme con el bote, desde la distancia.
Sé que si lo destapo dentro encontrare amor, del bueno, de ese que nos gusta a todos, de ese que nos endulza la vida como la sacarina, que nos hace ver arcoíris, que nos hace flotar sobre nuestra nube “Kinton” como Goku, o ver la vida a través de los ojos de Edith Piaf “en rose”.
Sabes que no me siento preparada para otra ronda; otra ronda de betadine, algodones, tiritas, gasas y vendas; ¡todavía no!
Espero poder abrir algún día, cercano, esa lata…