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Soy un chico con una gran fuerza voluntad. Inmensa.Descomunal.
Tanta, que he llegado a dejar de ser tímido de un segundo a otro, o incluso dejar de morderme las uñas en el mismo instante en el que me lo dijo un médico para evitar la aparición de padrastros.
Sin embargo, aún hay un asunto que es superior a mis fuerzas... en verdad, la mera idea me atormenta durante meses.
Sufro ataques de ansiedad relacionados con la comida.
Intentaré explicarme todo lo meramente posible, e intentar concretar más mi problema.
Soy delgado, tengo algún que otro abdominal en el cuerpo y mido 1.80... me acompleja mi cuerpo como a todos, eso es normal en la especie humana... y por ello me metí en un gimnasio.
Mi objetivo es volverme un anoréxico, no hasta el punto de vomitar en las esquinas, pero si reducir todo el cuerpo a su mínima exponencia, que desaparezca el pecho, y que mi cuerpo quede completamente recto... Como el de esos jovenes que juegan al futbol y cuando se quitan la camiseta los ves delgaduchos, incluso esmirriados, pero con un cuerpo recto...
El problema es que yo soy de espaldas anchas, y al tener unas costillas anchas favorece a que parezca más grueso... y es un rollazo, porque estoy casi plano de perfil, y luego de espaldas soy ancho.
El objetivo es adelgazar, no por la grasa, pués eso lo llevo a rajatabla, sino comer cada véz menos hasta disminuir el tamaño del estómago, el pecho, y las costillas...
El problema és, que por mucho que lo intento soy incapaz de comer menos, e incluso a veces siento la imperiosa necesidad de seguir comiendo.
Si una noche decido cenar unicamente una manzana... algo en mi interior se apodera de mi mente, y empiezo a darle vueltas... a que tengo hambre, a que quiero comer más, a que NECESITO comer más..!!!
És una sensación horrible!!!, es la imperiosa necesidad de seguir comiendo incluso sobrepasando mis fuerzas de voluntad!!
Es la necesidad de comer cualquier cosa que me apetezca y hacerlo realidad... pienso en comer, miro el alimento... ME LO IMAGINO!!... el ALIMENTO SE APODERA DE MI MENTE!!!
Y acabo claudicando, sintiendome culpable por ello y quizás decida no desayunar al dia siguiente para compensar... pero acabo cenando el doble!!
No solo necesito contarle al mundo mi problema como puro deshaogo, sino que necesito escuchar la respuesta del propio mundo!!
Si, soy adicto a la comida... Y LO RECONOZCO!!
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