Pues oiga usted, si es un pollo no le costará nada sacar unas plumitas más y lucirse como un hermoso gallo.
Algo que a mí me funciona es escribir sobre un papel algunas frases que puedan dar pie a una conversación y memorizarlas. ¡Pero no dependas de ellas! Es sólo un apoyo para empezar con buen pie.
También puedes ensayar tu actitud, tus gestos corporales, tu tono de voz...
En definitiva, puedes entrenarte. Pero no olvides que lo esencial es armarse de valor cuando llegue el momento.
¡Ánimo tigre... digo gallo!