|
Hoy es de esos días malos en los que necesito escribir para no explotar. Mi historia es de esas que desde fuera no parecen tanto y que por dentro son el mismisimo infierno. Durante 5 años tuve una relación con una mujer con Trastorno Limite de la Personalidad. Yo me enamoré perdidamente de ella, y ella a lo largo de la relación variaba del amor al odio en un pestañeo. Era una relación muy absorbente y sufrí su maltrato físico y psicológico durante bastante tiempo. Cuando conseguí salir de la relación, me sentí bien y liberado, pero las secuelas aún no han curado. Tengo insomnio y ataques de ansiedad. Apenas conservo un amigo porque los aparté de mi lado. He ido a varios psiquiatras que solo te mandan pastillas como si fueses una rata de laboratorio y a psicólogos que lo toman como una ruptura más.
Con esto no estoy malmetiendo contra las personas que tienen TLP. El haber estado cerca de una, me ha hecho estudiar el trastorno muy a fondo y sé que es un infierno para ellos también. Aunque mi ex nunca ha querido ayuda o mejorar su problema, como si no lo aceptase. Ahora sigue su vida, ha pasado ya por 3 parejas al menos, y vive como si nada. Y en estos 3 años desde que salí de la relación y dejé de verla (hemos mantenido alguna conversación por mail sobre todo al principio) yo no he tenido contacto con nadie. He tenido alguna oportunidad, pero al mínimo coqueteo me vence el miedo y me alejo y es duro. Es duro no aguantar un abrazo ajeno, no confiar y sobre todo los pensamientos obsesivos que me anulan durante horas al día.
|