|
Siempre he sido una persona racional, prudente, poco visceral y creo que los sigo siendo pues las personas no cambiamos de un día para otro. Pero esta obsesión me está agotando, no se porque te has metido en mi mente y no consigo que salgas de ahí, siempre me digo hoy será el último día que pienso en ti, pero al final ese día nunca llega, quizás mi vida monótona también ayuden a que no te desalojes de mi cabeza, pero como entraste en ella no lo sé, el único contacto que hemos tenido ha sido profesional y unos escasos minutos, la verdad que tu trato fue correcto en todo momento sin dar pie a nada.
Sin embargo alrededor de mi ideas, mis pensamientos, se celebra una batalla constante entre mi razón, él: persona amable, buena, como otras muchas que hay en la tierra y mis sueños, él: tu media naranja, ¿cómo se puede establecer como media naranja a alguien que apenas conoces? ¿Por qué tengo tantas ganas de verlo?, tantas ganas de saber de él, de conocerlo, de que me conozca contarle mi vida mis ilusiones mis sueños y que el me cuente los suyos, compartir todo con él, la verdad que esto no lo puedo llamar de otra forma que no sea una obsesión, pero como salgo de ahí, como me mentalizo para hacerlo cuando tengo tantas ganas de verlo
|