Este es el claro ejemplo (que tanto me revienta, todo sea dicho) de "mulieris morriliensis". Dícese de toda fémina que, valiéndose de sus armas de seducción más o menos efectivas, trata de sacar como compensación algún trato de favor o beneficio material. Conviene alejarse de ellas
ipso factus, como alma que lleva el diablo.
Del mismo modo que los hombres (
algunos) califican a las mujeres con puntuaciones extraídas de prominentes y poco sesudos criterios, estas
lumias catalogan al espécimen en cuestión como "presa", "objeto útil" o "lastre". Hombre, si te han definido como lastre tienes una pequeña ventaja y es que, al menos, no sufrirás el arduo suplicio de, por ejemplo, instalarles la webcam para "cartearse" con su amiguito O (¡verídico!) buscarles un novio porque ellas están muy solitas y, claro, tú eres un osito de peluche y no un ser humano del género opuesto.
¿Eres el osito con pocas luces de Miley Cyrus al que usa cuando quiere cariñitos y cuando no le tira al water?
¿O eres el tío a quién señala con su "dedito" acosador?
That, my friend, IS the question