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Ya he dicho varias veces por aquí que con camareras ni se intente. Las camareras tienen que ser simpáticas con todos los clientes, porque su trabajo así lo exige. Ellas reciben piropos de todos los hombres presentes en el bar, y mientras solo sean piropos, ríen y siguen la corriente. Pero si algún cliente osa pretenderlas, ya se ponen a la defensiva, salvo si ese cliente es musculito guaperas o tiene mucho dinero. Conozco en primera persona el caso de una joven camarera, a la que pretendió un cliente, y ella le comunicó que tenía novio, lo cual era cierto. Pero cuando se enteró del empleo y colocación del cliente, dejó a su novio, quien era tan solo un jornalero, por este individuo, encargado general de Obras Públicas
Así que más vale que olvides el pretender a una camarera
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