Pues verás, hay personas que les encanta rebajar al que tienen al lado, ya sea por envidia, para sentirse superior, ganar valor en un grupo o simplemente porque lo encuentran débil y les divierte.
Obviamente no lo hacen con personas que muestran carácter o le mandan a la mierda a la primera. Buscan personas como tú, callados, sin recursos sociales, que quiere gustar y no sabe que hacer frente a un enfrentamiento, o tiene miedo de elevar su voz y hacerse oir.
¿Opciones?, pues tienes dos y ninguna cómoda para tí.
Opción 1: La primera es lo que estás haciendo, aguantar. Te adelanto lo que te ocurrirá. Poco a poco irá minando tu moral, tu orgullo, humillándote y riendose de tí. En privado o público. Sus 'bromas' serán cada vez más osadas y más inoportunas, dejándo tu amor propio por los suelos, y quedándo ante todos como el 'tonto' el grupo. Buena persona sí, pero con ningún valor social.
Opción2: Le plantas cara. ¿Cómo?, Pues tienes varias alternativas, que requeriran valor, y entereza. Dependiendo de tu carácter elige. Te voy a explicar las distintas formas de cómo puedes actuar para resolverlo.
1. La primera forma de enfocarlo es ser reactivo. Es decir frente a la siguiente pulla que te lance lo mandas a la mierda, y te acuerdas hasta de su madre. Vamos le montas un pollo que no olvide en su vida en mitad de la calle.
- Ventajas: Te descargas de tanta fustración, y si le asustas lo bastante no volverá a hacerlo.
- Contras: Seguramente tampoco vuelva a llamarte. Se entenderá como desproporcionado, ya que él o nadie sabe de como te sientes y por tanto situarán tu respuesta en el presente, sin valorar el historial de poco respeto que ya lleva acumulado.
2. La segunda (que es la que te recominedo), te sientas con él a tomar un café y le explicas sin ningún miedo que no te gusta lo que hace, y le pides que no vuelva a hacerlo. De lo contrario dejarás de considerarlo amigo y no querrás verlo más. Que se está riendo de tí, y no lo vas a tolerar por más tiempo.
- Ventajas: Es racional, inteligente y demostrarás que vales más de lo que él a supuesto. Perfectamente viable para alguien tímido y que no le gusta gritar. Te harás de respetar.
- Contras: Necesitas tranquilidad. Y si continúa con su falta de respeto deberás ser congruente y romper tu amistad con él.
Nota: Así lo enfoqué con un ex amigo de la universidad. Durante un tiempo cambió. Cuando volvió a su pauta de faltarse conmigo, di por finalizada nuestra amistad. Y hasta la fecha no he querido saber de él por muchos años y cosas compartidas que hemos tenido.
3. La tercera opción es conseguir que los demás se den cuenta que es un gilipoyas contigo. Que sus contínuas faltas de respeto no tienen fundamento y terminen por volverse en contra suya. Hasta el punto que alguno salte diciendolo "déjalo ya", "¿que te pasa con él?". Para conseguir ésto es necesario saber reaccionar, tener sangre fría para no cabrearte y usar el recurso de la ironía y el humor. Vamos, tener herramientas sociales para dejarlo en ridículo cada vez que intente humillarte.
Yo empleo dos recursos para ello:
El primero es la exageración, aumentar aún más lo que te acaba de decir hasta que parezca ridículo.
El segundo darle la razón y ironizar sobre lo que te acaba de decir.
Te voy a poner ejemplos para que te quede claro, y pueda servir a los demás también:
(ironía)
- Gilip: ¿Llevas pantalones a cuadros?, jajaja, madre mía!!
- Tú: Menos mal que te has dado cuenta, me he pasado 2 horas pensando que me iba a poner para que te fijaras en mí
(exageración)
- Gilip: Seguro que no sale de casa chicas, se la pasa jugando a videojuegos todo el día jajaja
- Tú: ¿Jugando?, eso lo hacen lo niños, yo hago arte, que digo arte, es algo épico, rozando la divinidad, por eso se me dan tan bien mover las manos chicas
Ventajas: Todas. Y te da pié a ligar incluso.
Contras: Necesitas controlar la ira, la vergüenza, la indignación que el gilip te hace sentir en ese momento, y ser hábil en las contestaciones. Casi siempre enfocarlas al plano sexual, que da pié a muuuuchas risas. Y tener paciencia, porque contestandole así los demás verán que tu vales, que eres divertido, mientras que él sólo sabe intentar humillarte sin motivo.