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Hace 5 meses terminé una relación con una persona muy importante en mí vida, fuimos amigos y compañeros de trabajo 3 años previos mientras teníamos pareja, luego ambos nos separamos y de manera instantánea comenzamos a salir a las pocas semanas de estar solos. Los primeros meses fueron muy felices pero luego noté una profunda dificultad en el a la hora de tener intimidad (no solo sexo, todo tipo de intimidad). Tenía vergüenza de besarnos en público, tampoco me besaba en privado solo caricia superficial y labios cerrados. Teníamos relaciones una vez por mes o cada 15 días con suerte. Cuando yo lo buscaba o lo tocaba se ponía a llorar como un niño. Intenté varias veces hablarlo pero solo se angustiaba mucho y lloraba sin cesar. Pasaron los meses y se me hizo muy difícil el encierro con sus llantos y sin su cariño. Le sugerí comenzar una terapia y se ofendió diciendo que el no necesitaba que nadie lo mande a terapia. Le pregunté si era asexual me dijo que no pero que nunca le importó el sexo (no fue lo que sentí los primeros tres meses). Pasaron unos meses más y dada su dejadez con la higiene y la alimentación no pude seguir. El hecho es que la idea fue cortar en buenos términos ya que seguimos viéndonos en el trabajo a diario y siendo amigos. Lo admiro como persona y profesional y vive a pocas cuadras. Por momentos me confundí y le he insistido pero me dijo que mejor dejarlo así y luego veremos. Ante esto traté de ignorarlo pero duré 15 dias. El tema es que hasta hoy me llama y escribe varias veces al día, se preocupa por mí como antes o más y a veces hasta me trae obsequios a mí casa. He pensado en decirle que se aleje pero no quiero perder su amistad ni su compañía dado que lo quiero, además vivo muy lejos de mí familia y en pademia es la única persona cercana que tengo. Qué debo hacer?? Pedirle que se aclare o adaptarme a ser su amiga hasta que conozca a otra y me deje de llamar????
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