|
Las personas vemos lo que queremos ver antes que la realidad tal cual es y algunos podrían considerar esto una suerte de cobardía porque a veces los hechos nos rebasan emocionalmente.
Así, pasaste de infiel a casi que una martir dispuesta a todo para sostener un absurdo.
Y el cornudo terminó volviéndose alguien de mayor bajeza porque la incapacidad o la obstinación de no soltar algo ha sido mayor a pesar de que absolutamente todo lo humano es transitorio y pasajero.
Dicen que el desapego no consiste en no poseer nada, pues evidentemente todos requerimos de alimento, ropa, un techo y compañía, sino que el desapego consiste en que nada te posea como para perder la cabeza en aferrarte a algo que de cualquier forma es y será efímero.
En tu segunda intervención, sigo sin entender por qué quieres mantener tu matrimonio, incluso ni siquiera entiendo por qué no se han ya separado, y si, en todo caso, esa aspiración tan disfuncional la comparte también tu marido o una vez más solo toman determinaciones unilateralmente egoístas.
Tener sentimientos a veces es lindo pero también a veces basta, no importa si es amor, porque algunas situaciones precisan ya la «mente fría» y usar la cabeza y la razón.
Si los cuatro fueran un equipo de audio, definitivamente serían uno de Alta Infidelidad.
|