Hace millones de años que no uso este foro, me alegra que siga existiendo. Voy a describir aquí una situación, a ver si a alguien le resuena y puedo entender mejor cómo colocarlo.
Hace dos meses he terminado con la que era mi pareja. Un año juntos, 42 él y yo 35. Aunque nos seguíamos queriendo, él no estaba en un momento para construir una relación. La cosa es que, hay algo que no me ha sucedido nunca antes después de una ruptura, y esto está haciendo palanca para poder soltar a esta persona.
Y es que, nunca había tenido una conexión sexual a estos niveles con nadie, y aún después de dos meses, sigue activa. Pero no en lo físico, pues no nos vemos, sino en mi mente y en mi cuerpo. Siempre que he terminado una relación con anteriores parejas, yo ya no estaba sintiéndome atraída por el otro, así que el desapego de la energía sexual se hizo de forma natural. Esta sensación es nueva para mí.
En mis momentos de intimidad, es irremediable que piense en él, y el problema es que ningún otro estímulo me excita ya. Y claro, esto no me ayuda absolutamente nada a cerrar esta historia, pues seguir teniendo orgasmos inspirados en él me deja enganchada opiáceamente a su energía.
Entonces, lo que me pregunto es:
¿Cómo desligarme sexualmente de él?, Ya he dejado de olerle, de verle, de estar en contacto, no sé qué más me queda...
¿Será que hay conexiones a niveles bioquímicos y energéticos tan poderosas que nunca se terminan de evaporar?
¿Cómo se reconstruye la dimensión excitativa sin esa persona si no te apetece introducir (y nunca mejor dicho) a nada ni a nadie más?...
Gracias a cualquier aportación.