|
Buenas tardes. Soy nuevo en el foro y quería exponer mi situación con una muchacha.
Resulta que es una chica con la que he coincidido siempre en el trayecto de autobús hasta la universidad. Sentí un flechazo desde el primer momento que la vi, y ella parecía también interesada pues en el comedor solíamos intercambiar miradas.
Debido a diversas circunstancias (timidez, baja autoestima, desempleo) no me atreví a decirle nada durante todo el curso, pese a que ella poco a poco empezó a insinuar que quería entablar conversación conmigo. Hubo una vez que andó desde su domicilo hasta la parada donde yo cojo habitualmente el bús y yo ni aún así me atreví a dercirle nada (si, lo sé, es para darme de leches...)
La cuestión es que acercándose el final del curso y sentado al lado de ella en el bús aprovechando que estaba repasando unos apuntes le suelto "Pues si que parece dificil ese examén y tal" en fin algo con lo que romper el hielo. La nerviosa y hasta se puso algo colorada, después de todo estaba deseando que le dijera algo. Entablamos conversación y nuestras direcciones de mensajería. Charlamos bastante a menudo durante 15 días. Parece haber buena comunicación. Me propone de ir un día con ella a un gimnasio. Acepté su propuesta. No sé si ese día hice o dije ( o no hice o dije) algo y metí la pata, porque desde entonces solo hemos intercambiado un par de mensajes y se muestra bastante fría. Dice que está liada, pero aún así estoy algo mosca...
La última que me escribió fue hace 12 días.
Yo tengo 29 años y ella 22. No se si me verá algo mayor.
¿Que opináis? ¿Me estoy comiendo la cabeza por nada o mis preocupaciones son fundadas? Tengo ganas de escribirle una carta y expresarle lo que siento, ¿Os parece buena idea?
Saludos y gracias a los que respondáis.
|