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Guest
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Buenas y muchas gracias por adelantado por leer mi tema.
Tengo un problema, y la verdad, que me parece que es una de las peores decisiones que he pasado (y seguramente pasaré) en mi vida.
Mantengo una relación con mi novio desde hará 4 años. Hemos tenidos nuestros problemas, pero al final siempre arreglábamos todo yo me sentía feliz, almenos la mayor parte del tiempo.
Hace unos meses, su empresa le ofreció un puesto mayor y mejor pagado que el que tenía, con la obligación de tener que desplazarse de comunidad. Aunque me preguntó mi opinión sobre el tema, él ya tenía claro que era una gran oportunidad. Yo en ningún momento le pedí que se quedara, porque soy consciente de que es un sueldo muy alto y un puesto con grandes posibilidades. Le dije que me parecía bien, que era por su futuro, y que había que ser realista.. que si al final algo iba mal entre nosotros y había decidido quedarse por mi, ambos nos acabaríamos odiando o sintiendo mal por tales decisiones.. que si nos queremos, la distancia no sería barrera y blablabla.
Llevamos en esta situación ya unos meses. Unos meses que se me han hecho insoportables, todo sea dicho. Nos hemos ido viendo los fines de semana, porque coíncidiamos en los días libres. Hemos estado mirando casas en venta en su ciudad, con mucha ilusión por ambas partes y todo eso. Y yo llegué a decirle a mi jefe que quería dejar el trabajo para marcharme con mi pareja (trabajo que amo, en el que me siento valorada y sé a ciencia cierta que soy buena en lo que hago, y que no podría encontrar un empleo en el que me sienta tan a gusto).
El problema es que nadie de mi entorno considera que esté tomando la decisión correcta, inclusive mi madre. Y yo he empezado a agobiarme.
Mi novio no es un príncipe azul.. me las ha hecho pasar muy malas. Hace tan sólo un año tuvimos una crisis muy dura que no creí que fuéramos a superar, en mayor medida por su forma de ser. Es una persona que espera todo fácil, y si sigo con él es porque prometió cambiar e involucrarse más en la pareja. Apenas pude ver esos cambios, porque se fue a vivir a la ciudad de su nuevo trabajo, y obviamente los fines de semana por norma son ideales y no se puede observar de verdad si su comportamiento ha cambiado.
Era una persona que no tenía intención de casarse ni tener hijos, totalmente contraria a mis sueños. Y después de esa "crisis", cuando le dí el ultimatum, me prometió el oro y el moro.. que había tenido miedo de que yo le hiciera daño, pero que se ha dado cuenta que soy la mujer de su vida.. que quiere estar conmigo y tener una familia conmigo, que jamás habría creído que pudiera querer todas esas cosas, pero que a mi lado las siente y las necesita. Me ha llegado a pedir que deje de tomar la píldora el próximo año porque nada le haría más feliz que ser padre de mis hijos, y mil historias del estilo.
Yo de todo esto me he creído la mitad, tampoco soy tan ingenua.. pero no negaré que han sido palabras muy emotivas para mí, que me hicieron reenamorarme (en el caso de que me desenamorara de él alguna vez), y que hasta hace poco me animaban cuando no le tenía a mi lado.
Tanto es así que como he comentado, empezamos a mirar casas a la venta, soñando con las habitaciones de los niños, con un jardín para los perros, etc. El agobio me llegó cuando me comentó que él no podía pedir un crédito o hipoteca, ya que todavía le quedan por pagar unos años de la casa que tiene aquí. Él prácticamente me pidió que me fuera con él a su nueva ciudad, que me echaba de menos, que el trabajo no lo era todo... pero claro, la hipoteca sería mía.. y su idea es pedir la hipoteca, dejar luego mi trabajo, irme allí con el paro, y él podría ir pagando las mensualidades sin problema (mientras alquila la casa de su propiedad). Y yo tengo miedo, porque ¿y si va todo mal? Me quedo con una casa en un lugar que no conozco, sin el trabajo que tanto me gusta (y probablemente, para cómo está la cosa, sin trabajo, directamente), lejos de mi familia y amigos. Él comentó que para quitarme miedos, lo que podía hacer era vender su casa, y así quedaría mucho menos por pagar de la hipoteca.. pero no ha hecho nada para saber si podría venderla, o en cuanto la tasan actualmente.. así que me parece que no está por la labor.
Otro problema es que cuando dí la noticia de que dejaría el trabajo en unos meses, empecé a sentir esa sensación de "echarlo de menos" sin haberme ido aún. Y si esto es así cuando sigo trabajando, ¿cómo será cuando me vaya definitivamente? Le comenté esto a mi pareja, y tras varias semanas viéndome llorar por el trabajo (de verdad que es mi pasión), me dijo que no lo dejara, que porqué no lo había pensado mejor antes de avisar a mi jefe (ya que ahora aunque le diga que quiero quedarme no tendré opción a ascensos y tal), cuando había sido él quién me había motivado para marcharme... Pues le comenté que quizás sería mejor seguir trabajando en mi empresa un año más o así, sobretodo por la idea de comprarnos una casa.. y su respuesta fue que entonces lo nuestro no iba a funcionar.. que ahora él no iba a poder venir más a verme (cuando ha venido dos veces, y otras 6 he ido yo...), por falta de dinero y de tiempo. Que me iba a tocar ir a verle a mi si quería que todo siguiera bien (cuando también estoy mal de dinero, y ya no vamos a coincidir en los días libres.. sería ir a verle para dormir y comer, ya que trabaja a turno partido).
Encima los días que viene, o que voy a verle yo, ya casi no hay ni sexo... y no es que me parezca ultranecesario, pero me parece raro en un hombre que le baste tan poco. Es que me parece poco incluso a mi... Y no será porque no le pida, pero o está cansado, o tenemos que hacer algo fuera de casa, etc. Este mismo fin de semana, vino él dos días. El primero tuvimos un momento de intimidad, para luego pasarnos el resto del día viendo la tele.. cuando le proponía volver a la cama, o tenía hambre, o hacía demasiado calor. El segundo día se fue con sus amigos desde la hora de la comida hasta la hora de dormir.. llegó a casa muy cansado ni hubo manera de que le dieran "ganas".
Yo creía que iba a cambiar, que íbamos a estar mucho mejor.. que empezaban a crearse los peldaños de la relación que siempre había soñado... pero me estoy viendo que soy yo la que está dejándolo todo por él, y el sigue, como siempre, sin hacer nada. Me estoy agobiando.. no quiero dejarle porque a pesar de todo le quiero muchísimo... pero tengo miedo de equivocarme arriesgandome de esta forma, a perder mucho más de lo que ganaría. Y ver a todo mi entorno entondando la misma canción y viendo tan mal futuro para mi, tampoco es de gran ayuda. ¿Algún consejo?
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