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Buenas tardes!
Como dice el título del tema. Desde abril que lo conocí, me llama demasiado la atención y todo sería color de otro si es que no existiera un pequeño problema.
Es mi profesor de taller.
Lo veo aproximadamente dos veces a la semana, y es muy bueno para reirse, ingenuo, dedicado a lo que enseña y blablabla; el caso es que es demasiado correcto, sigue toda regla al pie de la letra, por lo que invitarlo a salir, siendo su alumna está descartado.
Hay miradas, pero pienso que es todo de mi mente loca o me mira porque yo lo miro mucho... Ay no sé.
Se rie cuando me equivoco, cuando escribo mal siempre me pregunta el porqué no estoy tomando atención, le pido favores de horarios y no tiene problema en arreglarlos.
Un día me enteré que una compañera quería elevar un reclamo a la dirección del establecimiento en contra él, porque no tenía flexibilidad de horarios ni de tiempo con ella. "A mi me retan hasta por demorarme un minuto más en la clase, por lo que no insistas más" Le dijo. Pero conmigo siempre es él quien me da soluciones para seguir asistiendo a sus clases, sin ninguna objeción ni peros.
La cosa es que me estoy calentando la cabeza con este pseudo profesor que al ser tan atento me encanta.
¿Qué camino debería seguir si de por sí él no es un hombre normal y además, mi profesor?
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