|
Para resumir la historia, mi esposo me había traicionado hace dos años hablando con otras mujeres teniendo conversaciones sexuales y emocionales por sus redes sociales y WhatsApp, aunque le di una oportunidad mi rencor seguía ahí, por mucho que trataba de seguir adelante me costaba perdonarlo de corazón, sentía que tenía derecho de desquitarme y hacer lo que yo quisiera tal como había hecho el sin importarle un bledo el respeto y el compromiso nuestro
Este año he estado bien en el sentido de que ya no me afecta lo qué pasó ni he sentido necesidad de reprochar lo que me había hecho y empecé poco a poco aceptar ese evento. Me costó un año soltar ese rencor. Hace unos meses conocí mi amante y vi sus intenciones conmigo aunque los dos somos casados, lo pensé muchas veces porque yo nunca habia sido infiel antes y para mi siempre era algo terrible y acepté estar con él porque aunque ya no sintiera coraje por la traición...seguía pensando que tengo derecho de hacer lo que me de la gana también y porque la chispa se había apagado entre nosotros. Llevo solo semanas con el, empezó por despecho y esto ha terminado por puro placer. Me siento bien con el y me lleva a las nubes, aveces salimos sin tener sexo pero mayormente es para acostarnos, porque obviamente es el único propósito. Con el tiempo me empezó a gustar demasiado y a sentir cosas por el pero recapacite en que no puedo tener sentimientos por esa persona y me he distanciado un poco sin dejar de hablarle.
Se que suena contradictorio pero desde que empecé a estar con mi amante y pude deshacerme de esa sed de venganza me siento más cercana a mi esposo ahora, me siento más atraída por el ahora, al principio estaba indiferente y no quería tener relaciones porque sólo pensaba en mi amante y él se sentía rechazado, una vez casi llorando fue a donde mi diciéndome que sentía que no valía nada y que así lo estaba haciendo sentir, eso me conmovió mucho. Como dije anteriormente no soy una persona infiel, lo fui ahora después de tantas malas relaciones donde me trataban mal y ahora fue cuando me convertí en lo que juré nunca ser.
Quiero dejar a mi amante porque no quiero arriesgar la relación, quiero dejar esto ya antes de que me cueste más en un futuro pero me cuesta decir no. Me complace mucho en la cama y solo han sido tres veces. Esto sólo era por despecho no para llevar una doble vida, es pésimo vivir así. No es que me arrepiento porque fue una experiencia única tener algo prohibido y esto fue lo que me ayudó a acercarme más a mi pareja en todos los aspectos, lo que me hizo revivir mis sentimientos por el por decirlo así. Se que muchos me dirán que termine con los dos pero yo estoy decida de continuar con mi esposo, me hace bien, sólo necesito fuerza de voluntad
|