Yo me imagino una situación tal que así:
Tú: Oh, ¡me toca pagar a mí esta vez eh!
Él: De ninguna manera, invito yo
Tú: ¿Y si lo hacemos a medias y no discutimos?
Y tacháaaan, problema arreglado.
El amago de pagar hazlo, que sino puedes parecer un poco jeta.