Por el primero cariño. Aunque sólo fue un mes, le deje por inmadurez (tenía 18 años y metió la pezuña mi madre también). Es el único con el que me habló por la calle. De aquella no había móviles.
El segundo como que es un extraño. Y eso que estuvimos juntos más de 10 años. Nos seguíamos hablando hasta que un día dejo de hacerlo (supongo que cuando empezó con su nueva novia a los 6 meses). La cuestión es que mi madre se habla con él y su nueva novia sin problema.

Esta Navidad hizo un año, el iba por la acera de enfrente con su novia, me puse a saludarle y me torció la cara. Yo no soy Jesucristo para que me nieguen 3 veces así que... Ni Hola ni adiós. Hasta el punto de que cuando falleció mi abuela, le envió un whatsapp a mi madre dándole el pésame. A mi ni eso.
El tercero, fue una relación tóxica a más no poder. Maltratador psicológico, no sé nada de él, ni lo quiero saber. Todavía no he superado muchas cosas de esa relación y es el que me ha causado está ansiedad (aparte de mi trabajo que ha ayudado) y estas ganas de salir corriendo cada vez que se me ha intentado acercar un hombre con intenciones amorosas. Es mi trabajo pendiente conmigo misma para este año.
El último (que se quedó en un intento de mes y medio), es como el primero. Lo recuerdo con cariño porque era muy muy bueno y muy noble. Dejo de hablarme supongo que por hacer contacto 0, y lo respete.