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Iniciado por No Registrado
Hay una compañera de la universidad que cambia su actitud según el contexto, por ejemplo cuando estamos los dos es amable, atenta, le gusta charlar conmigo, como contarme sobre sus cosas (No siempre soy el gran conversador con el super carisma pero estoy ahí para escucharla y ayudarla en lo que pueda, como ella también lo hizo conmigo). Me sentía contento, ya que es difícil para mí encontrar chicas que tengan cosas en común conmigo. Lamentablemente, me di cuenta de que la primera vez que hicimos grupo con otras personas ella cambia completamente: deja de seguirte las conversaciones, y es indiferente hasta casi excluirte.
Me sorprendió ese cambio tan brusco de un momento a otro, entiendo que quiera conocer otras personas pero esa forma de tratar a los demás para mí no corresponden. Pienso que quizá le avergüenza relacionarse con una persona medio tímida como yo frente a los demás.*No sé si estoy exagerando, pero la verdad esa actitud me resultó bastante decepcionante, como que al final terminé siendo una persona extraña e intrascendente como lo es el resto. Tenía ganas de seguir conociéndola y que ella conociera más de mí, tuve esa estúpida ilusión de creer que podría encontrar una amiga de verdad. Pero si me trata así, quién sabe cómo me tratará ante otras situaciones similares
¿Qué opinan?*
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Describes de forma exacta las sensaciones que he experimentado en mi adolescencia y juventud. No, no hablo de (in)madurez. Hablo de timidez. En mi caso tenía un tinte casi patológico.
Siempre lo he visto como una disociación entre lo que se vive con una persona y lo que se vive en grupo con esa persona. Al no haber una plena integración en grandes grupos se nota un algo, como que los demás se olvidan del tímido, incluyendo las personas más afines.
Te diría que esto es muy incómodo y provoca una sensación de agravio tremendo, pero es algo que experimenté habitualmente. No dependía de las personas ni de 'esa' persona. Está todo dentro de la cabeza.
No puedes hacer otra cosa que habituarte a los grandes grupos y a su dinámica. La exteriorización que se requiere es mucho mayor que la exteriorización con una sola persona (de confianza).