Pablo Iglesias, como suponía. Pero yo quien quisiera ser de verdad es don Julio Anguíta. La oratoria de ese hombre es admirable. Necesitamos políticos así sean de la ideología que sean. Esa capacidad de hablar pausadamente y argumentando es algo que escasea en esta época de sentencias y aforismos.
P.D. ¿No os parece curioso que el fundador del PSOE y el de Podemos se llamen igual? Había oído que la historia se repite, pero hasta ese extremo...