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En la FP, en el trabajo final, tenía a un compañero que se tocaba las bolas a dos manos. Yo hice la parte escrita del trabajo, y había una sección para hablar del desempeño del grupo; bueno, pues en dicha sección puse muy educadamente que se había tocado las pelotas y que básicamente nos había amargado la experiencia a todos los implicados en el proyecto. La cosa es la siguiente: les pasé la parte escrita a todos los del grupo para que la revisaran, y pensé que si me decía algo cambiaría esa parte, pero que si no significaba que no había leído la parte escrita del trabajo y que que se jodiera porque estaba yo ya hasta el pirri. Ok, pues cuando pregunté (sí, tuve que preguntarle al señor) me dijo que la parte escrita era perfecta y que la mandase tal cual. Dicho y hecho. Resultado: no se graduó porque suspendió el trabajo final, aunque siendo justos no iba muy bien en general.
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