|
Hola a todos. Me gusta un compañero de trabajo, yo estoy soltera y él separado. Por motivos de trabajo apenas tenemos que tratar pero nos vemos por los pasillos de la oficina. Hemos hablado un par de veces y ha sido simpático, pero no tengo ningún motivo para pensar que yo le guste. He tenido tanta mala suerte y me he llevado tantos chascos que mi idea era ignorarle y ni mirarle para ver si se me pasaba la idea, pero es que tengo que pasar por delante de su despacho cada dos por tres. Me he enterado de que va a tomar café con otra compañera (creo que estaba casada, no sé si sigue así) y se me ha caído el alma a los pies. ¿Me arriesgo a un nuevo rechazo? ¿Sigo mirando para otro lado? Lo de cambiar de oficina no es posible. Gracias.
|