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Banned
Usuario Intermedio
Registrado el: 28-January-2015
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Esta historia es un poco difícil de contar y hay que tener mucha paciencia para leerla entera y tratar de entenderla. Agradezco de antemano todas las respuestas que se den, si es que se da alguna.
Hace cuatro años me registré en un foro donde se hablaba de una de mis aficiones y donde se podía conocer gente para entablar conversación sobre el tema, concretamente el manga.
Rápidamente me hice famosilla por mis opiniones y puntos de vista, que mayoritariamente no se compartían y tenía que estar continuamente lidiando con el 90% del foro. Sin embargo, por aquella época, había alguien importante que nunca se metía conmigo ni reparaba, o eso creía yo, en mi existencia.
Esta persona formaba parte del staff/moderación del foro, por eso digo que era importante. El resto de la administración no me tenía ningún aprecio.
A medida que fueron pasando los meses y me fui haciendo un hueco en aquel lugar, donde los que tenían el valor de conocerme terminaban por ser mis amigos y dar la cara por mí, seguía leyendo a esta persona y me sentía muy extraña. Nunca había visto su imagen, no había llegado a tratar con él pero, por alguna razón, sentía que lo conocía (y es aquí donde cualquiera podría pensar que estoy loca, pero tengo que contarlo tal y como lo viví).
Con el tiempo fui escribiéndole tonterías del tipo "cámbiame el nick que este no me gusta" aunque él siempre me remitía al administrador principal y no llegábamos a nada más. Sólo sé que me dedicaba a llamar su atención sin saber la razón, pues no era consciente de lo que me pasaba. Hubo más detalles de ese tipo que prefiero ahorrarme para resumir.
Fueron pasando los años hasta principios de 2014, cuando un día decidió tomar partido e ir en mi contra. Me quedé a cuadros porque empecé a conocer una faceta algo agresiva de él que no me gustaba, pero el dolor que sentí fue tan inmenso que me di cuenta de que estaba enamorada.
Entiendo que este punto sea complicado de aceptar para muchos, ya que casi nadie podría creer que sin ver ni sentir a una persona se pueda llegar hasta ese punto. Sin embargo, a mí me ha pasado y sólo puedo basarme en mi propia experiencia donde sólo yo conozco mis sentimientos.
Ante el giro de los acontecimientos y por impulso (tengo la mala costumbre de soltar lo que siento cuando me enfado) le confesé mis sentimientos por vía privada. A raíz de ahí comenzó mi pesadilla: estuvo semanas leyendo cada mensaje que le enviaba sin responder a ninguno, diciéndome chorradas en público que nunca tuvieron que ver con mis privados y mandándome indirectas por una red social donde más o menos dejaba claro que estaba pasando de mí para hacerme daño. Fue un refrán que prefiero no poner aquí a riesgo de que de pura casualidad me lea y se sienta identificado.
En los días sucesivos colgué una foto en el foro para demostrar que era mujer, dado que por mi genio más de uno creía que era chico. Sólo puse parte del cuerpo con un cartel donde dejaba plasmado el nombre del foro (la prueba de que no era una imagen de internet). Fue entonces cuando todo cambió y por fin se dignó a escribirme en privado, pidiéndome que por favor lo dejara en paz. A los segundos me dijo que podía volver al foro, no sé si para suavizar el rechazo o porque le había gustado la foto (donde salía con mi 95 de pecho).
Siguió pasando el tiempo, donde en ese margen me integré un poco mejor y empecé a tener cierta libertad y aprecio por parte de gente que antiguamente me odiaba. En ese sentido, la guerra terminó en calma.
Cumplí mi promesa de no escribirle (ya que se la hice) así que esperé quince días y con una facilidad alucinante y por terceros conseguí su número y dirección. A pesar de mi timidez, me atreví a llamarlo. No quise romper la promesa de no escribirle, nunca le dije que no lo llamaría así que...
A la primera lo cogió, dije su nombre y me colgó. A la segunda lo dejó sonar. A la tercera me lo cogió, me preguntó que quién era y le respondí con normalidad aunque muerta de los nervios, él parecía el chico más cortado del mundo. Me quedó claro que era muy tímido y su voz le acompañaba. Colgó de nuevo.
No insistí más. Cuando llegué a mi casa me vi un mensaje suyo donde me preguntaba si había sido yo la de la llamada y etc, concretamos y todo terminó en un posible "no me importa que nos conozcamos algún día" por su parte y en una alegría brutal por la mía.
Pasaron los meses y llegó el Verano. Le escribí de nuevo para quedar y...vaya. Lo sentía mucho pero no tenía tiempo y el poco que tenía lo quería pasar con su familia y PAREJA. Lástima, yo ya sabía que no la tenía y se lo hice saber.
Terminamos como nada y por lo menos conseguí que nos siguiésemos por una red social. No insistí, simplemente le nombré una cosa de pasada y me dijo que me seguía (para mí era mejor porque no tenía que entrar al foro para escribirle. Que por cierto, era un foro ajeno al polémico por donde yo lo había localizado y al que casi nunca entraba porque me constaba que lo odiaba. Sin embargo, no dejaba de entrar cada dos por tres desde que empecé a escribirle por ahí).
Seguía pasando el tiempo, el seguía entrando de vez en cuando al foro donde hablamos por última vez, las visitas en mis fotos subían y llegué a descubrir que sólo aumentaban cuando él estaba presente y empezó a aparecer en mi vida gente que tenía alguna relación con él, aunque sólo de internet.
Le volví a proponer que quedásemos y las cosas cambiaron. Ya no quería conocerme, lo que me había dicho era por si nos encontrábamos por casualidad (cómo cambian las cosas) y sólo quería que le hablase de manga y anime, nunca de nada personal.
Vivimos momentos desagradables donde me entraban celos por los tratos preferentes que le daba a otras usuarias estando bajo las mismas condiciones que yo. Él o lo negaba todo o le quitaba importancia, pero nunca entendí por qué esas diferencias cuando a las otras las conocía menos, dado que a mí tampoco me conocía mucho por no decir nada.
Me atreví a enviarle un regalo a su casa (estaba ciega y creía que podía conquistarlo) pero lo rechazó y perdí mi dinero. Me sentí ridícula. A raíz de ahí, me alejé para no sufrir, aunque no del todo.
Le escribía de vez en cuando, él siempre respondía rápido aunque cortante, me iba decepcionando por nuestras diferencias políticas y todos los ideales, cosas que poco a poco me iban alejando más y más...
Y ahora me encuentro en el punto donde no hay más conexiones por mí, donde ya siento que nunca me lee, donde por lo visto le molesta que le hable de sentimientos pero sí quiere hablar de manga y anime aunque a mí no me apetece nada, donde me he enamorado como una idiota y ya llevo casi un año así y quiero olvidarme para siempre.
Necesito un consejo. ¿Qué le pasa conmigo?
Han pasado más cosas pera ya son sólo detalles sin importancia. Él cumple este mes 28 años y yo cumplí hace poco 22. La edad es un factor importante para generar parte de los actos de cada uno.
PD: Conseguí su foto y sé cómo es. Pero en fin, el físico es lo de menos.
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