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Antiguo 15-Feb-2012  
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Hola, soy un chico de 26 años que hace poco ha descubierto que le gustan los hombres en base a mis experiencias homosexuales. Siempre había pensado que me gustaban las mujeres ya sea por lo que inculca la sociedad a los hombres, pero lo que siento por ellas es admiración, por su belleza, su ternura y sensibilidad. Yo no me he dado cuenta hasta ahora que me gustan los hombres y ya se el porque.

Des de siempre y ahora también, veo más atractiva a una mujer que a un hombre, son mas bellas, sensuales, tienen una esencia única, me invade una sensación muy rara cuando veo a una mujer bien arreglada y guapa (como imaginando el atractivo que despierta en los hombres). Sin embargo sexualmente disfruto más con un hombre que con una mujer (lo he comprobado), en mis fantasías sexuales solo aparecen hombres des de hace unos pocos años (antes había hombres y mujeres) y emocionalmente me veo mas compatible con un hombre que con una mujer (como pareja).

La cuestión es que con los hombres me gusta adoptar el rol pasivo, no me gusta ser dominante, al contrario yo siempre he sido más sumiso (no quiero decir tonto), me refiero que no me gusta tener que llevar las riendas (me refiero tanto en el sexo como en la vida) y llevar siempre la iniciativa. La sociedad inculca que los hombres deben ser valientes, decididos, seguros de si mismos. Yo no soy así, he llegado a la conclusión de que no puedo ser alguien que no soy. A ver, también tengo mis propias opiniones y criterios (no quiero decir que con ser sumiso, no tengo ni voz ni voto) pero no me gusta tener la responsabilidad de llevar las riendas de una relación o familia. No he sido nunca el típico macho alfa sino que era el buenote, el menos fuerte y por eso algunos compañeros de clase se burlaban de miTambién soy tímido, por ejemplo cuando voy a la disco de ambiente a ligar, me gusta que me liguen (yo doy señales al chico que me gusta y espero que él se acerque).

El caso es que con eso de ser mas sumiso he llegado a creer que me sentía un poco mujer, al tener esa admiración por ellas pensaba que me gustaría ser como ellas, pero en mi vida se me ha ocurrido ponerme ropa de mujer ni me atrae la verdad (aunque he tenido fantasías de yo vestido de mujer con un hombre pero no me apetece llevarla a cabo), en alguna fiesta de carnaval en el cual iba vestido de mujer me he visto ridículo. Pero quiero decir una cosa, si volviera a nacer nacería mujer, también si pudiera transformarme automáticamente en mujer por tres días lo haria. Al gustarme los hombres también pienso que si fuera mujer todo sería más fácil para atraer a los hombres. Nunca he actuado como afeminado ni nadie me lo ha dicho, aparte que no tengo rasgos femeninos, al contrario, me dicen que soy masculino (sin ser un machote), a parte que siempre he tenido rasgos muy juveniles (aparento bastante mas joven de lo que soy). No creo que tenga disforia de género, ni aborrezco mis genitales ni me gusta vestirme de mujer, ni actuar afeminado. A veces me imagino siendo mujer pero sólo en la imaginación, para nada se me ocurriría operarme.

También me gusta que los hombres (gays claro) me traten con delicadeza, con ternura, que me miren con deseo, que me hagan sentirme protegido, que fueran capaces de hacer cualquier cosa por mí. Yo evidentemente les daría toda la ternura, calidez y cariño que tengo en mi. En conclusión me gusta que los hombres me traten con delicadeza como lo hacen con una mujer (pero en masculino claro). En algun chat a veces le he dicho a algun hombre que me trate

como una mujer y me encantó pero claro, soy consciente de que no soy una mujer y no deben tratarme en femenino.

No se si los hombres (gays) pueden verme de esa manera al ser yo un hombre también. No se que me pasa, me parece que tengo un cacao mental de los grandes. No me siento mujer pero me gusta que me traten como ellas en masculino, me gusta sentirme deseado por ellos, me gusta que me digan piropos bonitos, me gustan los hombres más corpulentos que yo (yo soy bastante delgado) que me puedan abrazar bien y proteger.

En el sexo disfruto mucho más como gay pasivo que con una mujer. Me he enterado que hay demasiados gays pasivos y no gustan demasiado si no sabes desempeñarte en el rol de activo ( a lo mejor lo tengo mal entendido), están mas valorados los activos, yo no me veo haciendo de activo con un hombre, no forma parte de mi forma de ser. La ventaja que tienen las mujeres en el sexo es que no tienen que penetrar. Pero yo creo que como pasivo podría dar mucho a mi pareja, soy muy cariñoso.

¿Qué pensáis de esto? Seguro que sólo me pasa a mi. Espero vuestras opiniones siempre que sean respetuosas. Gracias de antemano.
 
Antiguo 16-Feb-2012  
Super Moderadora ★
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Sinceramente yo no sé como ayudarte con tu problema, pero te subo el tema por si alguién puede hacerlo.

Suerte.
 
Antiguo 29-Nov-2012  
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Trastorno de la personalidad por dependencia.

CARACTERÍSTICAS DIAGNÓSTICAS
La principal característica del trastorno de la personalidad por dependencia es la necesidad clara de que se ocupen de uno, lo que ocasiona un comportamiento de adhesión y temores a la separación. Este patrón comienza al principio de la edad adulta y se debe dar en diversos contextos. Estos comportamientos sumisos surgen de la percepción del propio sujeto de no funcionar adecuadamente sin la ayuda de los demás.

Los sujetos con este trastorno tienen a menudo grandes dificultades para tomar decisiones cotidianas, si éstas no se ven apoyadas por los demás (criterio 1). Los sujetos con este trastorno suelen ser pasivos y a permitir que lo demás tomen las decisiones por ellos (criterio 2). Esta necesidad de que los demás asuman sus responsabilidades va más allá de lo que podemos denominar apropiado. Este trastorno puede darse también en individuos que tienen alguna enfermedad discapacitante, pero para diagnosticar este trastorno, la dificultad para asumir responsabilidades debe ir más allá de lo que normalmente se asocia a su enfermedad.

Otra de los criterios de este trastorno, es que los sujetos que lo manifiestan tienen dificultades para expresar el desacuerdo con los demás, debido a que tienen miedo a perder su apoyo (criterio 3). A estos sujetos les es difícil iniciar proyectos o hacer las cosas independientemente (criterio 4). Creen que necesitan ayuda para comenzar y seguir con la tarea. Están convencidos de que necesitan ayuda de los demás; sin embargo, si se les da seguridad pueden funcionar adecuadamente. Tienen miedo de valerse por ellos mismos o hacerse más competentes por miedo a que los demás les abandonen. Ocurre también que como confían en los demás para valerse en la vida, frecuentemente no aprenden las habilidades necesarias, lo que les hace, además más dependientes aún.

Pueden llegar, incluso a presentarse voluntarios para tareas desagradables, si estos comportamientos les proporcionan los cuidados que necesitan (criterio 5), de lo que se desprende que están dispuestos a someterse a lo que los demás quieran de ellos. Esta necesidad de vínculo suele ocasionar relaciones desequilibradas. Los sujetos con trastorno de la personalidad por dependencia suelen sentirse incómodos cuando se encuentran solos, debido a sus temores, desproporcionados, de ser incapaces de cuidar de ellos mismos (criterio 6).

Cuando se termina una relación importante, estos sujetos buscan otra relación que les proporcione el cuidado y el apoyo que necesitan (criterio 7). Además los sujetos dentro del trastorno de la personalidad dependiente, están inmensamente preocupados por el miedo a que les abandonen y por lo tanto tengan que cuidar de ellos mismos (criterio 8); pero hay que tener en cuenta, que para que estos temores sean indicativos de trastorno, deben ser excesivos y no realistas.


SÍNTOMAS Y TRASTORNOS ASOCIADOS

Una característica primordial de este trastorno, es que estos sujetos son pesimistas e inseguros, además de tender a minimizar sus capacidades. Todos tienden a buscar la sobreprotección y a ser dominados por los demás.

Como podría intuirse, sus relaciones sociales tienden a limitarse a pocas personas y además de las que el sujeto depende. Suele haber un gran riesgo de comorbilidad con trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad y trastornos adaptativos. Además este trastorno se asocia también a otros trastornos de la personalidad, como son el trastorno límite de la personalidad, el trastorno por evitación y el trastorno histriónico.

Es común también, que los sujetos que hayan experimentado una enfermedad médica crónica o un trastorno de ansiedad por separación en la infancia o la adolescencia, tiendan a desarrollar este trastorno. Tanto la edad, como los factores culturales han de ser tenidos en cuenta a la hora de diagnosticar este trastorno, ya que por ejemplo, en algunas sociedades, es común poner énfasis en la pasividad o el trato cortés y respetuoso, lo que puede ser malinterpretado como rasgos del trastorno de la personalidad por dependencia. Al igual ocurre con la característica sexo, ya que el trastorno tiende a manifestarse de distinta manera dependiendo de si se es hombre o se es mujer.

Ocurre que este trastorno, en la población clínica, se puede ver con más frecuencia en las mujeres; sin embargo, distintos estudios corroboran unas tasas de prevalencia similares para ambos sexos. Se observa, en población clínica, que este trastorno tiene una de las mayores frecuencias encontradas dentro de los trastornos de la personalidad.


DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Es fácil confundir el trastorno de la personalidad por dependencia de los trastornos que se asocian al Eje I (como son por ejemplo, los trastornos del estado del ánimo, el trastorno de angustia y la agorafobia) y de los trastornos que surgen como el resultado de enfermedades médicas.

También puede confundirse este trastorno con otros trastornos de la personalidad, por tener características similares. Si el individuo tiene características de personalidad que cumplan los criterios para más de un trastorno de personalidad, deben diagnosticarse todos. Aunque muchos de los trastornos de personalidad tienen como una de sus características la dependencia, el trastorno de la personalidad por dependencia se caracteriza por ir acompañado, además, de comportamientos de sumisión y de adhesión.

Tanto el trastorno de personalidad por dependencia como el trastorno límite de la personalidad tienen temor al abandono, sin embargo se distinguen por la reacción que procesan después de dicho abandono. En el trastorno por dependencia se reacciona con un aumento de sumisión y el sujeto busca urgentemente otra relación que reemplace la anterior; sin embargo, el trastorno límite de la personalidad, el sujeto reacciona con un tremendo vacío emocional y demandas.

Otra coincidencia existe entre el trastorno de la personalidad por dependencia y el trastorno histriónico de la personalidad, ya que ambos experimentan una gran necesidad de reafirmación y aprobación, y suelen parecer infantiles; sin embargo, en el trastorno histriónico de la personalidad se suelen producir grandes extravagancias para demandar activamente la atención, extravagancias que no se producen en el trastorno por dependencia.

Por último, una de las grandes coincidencias se da entre el trastorno de la personalidad por dependencia y el trastorno de la personalidad por evitación, ya que ambos están caracterizados por sentimientos de inferioridad, es la necesidad de reafirmación. La diferencia está, en que en el trastorno por evitación, son tan sensibles a la humillación, que se aíslan hasta estar seguros de ser aceptados. En el trastorno por dependencia, los sujetos buscan, más bien, mantener los contactos con aquellas personas más importantes para ellos; y no se caracterizan tanto por la evitación.

Este trastorno de la personalidad por dependencia debe distinguirse de un cambio de personalidad debido a enfermedad médica, ya que aquí, lo rasgos aparecen como consecuencia de la enfermedad. También debe distinguirse de los síntomas que se pueden presentar en asociación con el consumo crónico de sustancias, como el trastorno relacionado con el consumo de cocaína no especificado.

Hay individuos que pueden mostrar rasgos característicos de dependencia. Sin embargo, no se constituye un trastorno hasta que estos rasgos sean inflexibles, desadaptativos y persistentes, y/o ocasionen deterioro funcional significativo o bien malestar subjetivo.

Tanto los criterios diagnósticos de investigación de la CIE-10 como los criterios del DSM-IV son distintos, pero al final definen en líneas generales el mismo trastorno.

Fuente: http://www.biopsicologia.net/nivel-4...pendencia.html
 
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