Yo tampoco soporto a los tacaños. Que están escuchando tus tripas rugir y no son capaces de invitarte ni a un Shawarma.
Que no se aseen y huelan a zorruno. Que se descuiden.
Y que una vez que los pillas en la mentira, encima te quieran hacer lo blanco negro, como si creyeran que eres tonta perdida.
Y a los manipuladores.