Bueno una vez recurrí a este foro, y los consejos me vinieron geniales así que he decidido recurrir otra vez.
Bueno la historia es un tanto atípica, creo que me he enamorado de una compañera de clase que es muy buena amiga mía. Bueno creo que este sentimiento ha venido porque hace tres meses tuve una ruptura dolorosa, me dejó mi antigua pareja. Y a ella le dejó a principios de octubre su expareja ( una chica era, aunque ella me ha dicho que es heterosexual y en aquel momento se enamoró de la persona). Desde principio de Noviembre nos hicimos bastante amigos, actitudes cariñosas, ella me dijo que conocerme es lo mejor que le ha pasado este curso, que nos parecemos en todo y la entiendo genial. Aparte de alagos constantes sobre mi físico, incluso me llegó a decir que ojala nos conociéramos más y esto durara muchos años. Es cierto que compartimos gustos, yo creo que físicamente estamos equiparados, y también compartimos unos problemas que no vienen al caso.
Yo jamás lo vi tan claro ( iluso jaja), y le dije que me gustaba. Ella me dijo que soy la persona más maravillosa que ha conocido nunca, amable, guapo, inteligente... pero que lo dio todo por una persona y que ahora está vacía, no quiere nada con nadie.
Yo tras esa respuesta, no cogí el típico despecho de alejarme y ponerla verde ya que podría haberle cogido rabia por tal confusión, aunque si es cierto que me quede bastante descuadrado.Aun así he seguido a su lado. El otro día le ayude con unas cosillas, y me dijo que como me lo agradecería. Le dije de broma cuando te apetezca salir con alguien me llamas y se empezó a reír. Me comentó que había hablado con su hermana que yo era una opción en el caso de que le apeteciera. Que ya no volvería a salir con una chica.. tal y cual. Pero supongo que esa sensación de desengaño se le pasará..
No sé si pensar que lo dijo por que me quiere como amigo, o que podría por el feeling que existe algún tipo de plan para conseguirla. No creo que deba rendirme tan facilmente y más después lo visto. Las chicas fáciles siempre me salieron mal, nunca me ha costado conquistar a nadie. Creo que es un reto para mi, aun así me da un poco de cosa encariñarme de más y que luego salga mal. Lo que si es cierto es que ahora no me apetece conocer a nadie que no sea ella.