|
Bien.
Pasó hace ya más de 6 meses. Yo acababa una relación y honestamente no quería saber nada de otras personas. No fué malo. A pesar de que me sentía devastado, ese mismo sentimiento de aversión contra las personas me otorgó la concentración que necesitaba para arreglar mis propios asuntos. Al principio fué difícil, pero con una enorme frialdad logré olvidarme de todos y obligarme a hacer mis deberes como tenían que ser. Logré lo que quería y conseguí subir mis calificaciones, ganar concursos, hacerme de amigos y arreglar mi casa.
Era por decirlo así, libre. No solo eso, porfín no me estaba preocupando por nadie y hacía lo que debía sin pensarlo. Simplemente iba y lo hacía. Deseaba salir adelante y lograr tantas cosas que siempre me propuse.
Entonces, habiendo superado a mi última relación y con un camino por fín trazado, ocurrió. Conocí a una persona hermosa por dentro y por fuera. Ambos nos atrajimos mutuamente, platicábamos, compartíamos mucho en común, salíamos, nos ayudábamos. Pero no se vaya uno a confundir. No éramos nada, solo amigos. Amigos con una relación intensa, o por lo menos para mí eso parecía. Era de verdad un regalo contar con alguien así. La vida era hermosa; yo obtenía logros constantes y parecía que porfín había encontrado una verdadera y hermosa relación.
No lo dudé más. Tenía mucho miedo pero ya no podía más, me obligué a deshacerme de curiosidad. Un buen día le declaré lo mucho que me gustaba. Pero tuve miedo, y por 2 ó 3 días no quise preguntarle su opinión, de todos modos sin saberla yo me sentía en las nubes. Creí que sería lógico un sí. Es más, asumí que si me llegué a enamorar fué porque según mi noción yo le gustaba a esa persona. Cuando por fín decidí preguntarle, no me esperaba la enorme desilusión que me acompañaría después por tanto tiempo.
-No me gustas.
-¿Qué? ... ¿Porqué?
-No lo sé, solo no.
Fue como si me arrojaran agua fría. De pronto sentí tantos malestares. Primero baja autoestima (¿Qué acaso soy feo o alguna vez le dije algo realemnte estúpido?), después un terrible sentimiento de impotencia (¿Y ahora que hago?) y con todo eso una enorme depresión.
Terrible. Las cosas marchaban tan bien. Todo me interesaba. Mi amor ya no le pertenecía a nadie en específico, yo amaba al mundo. Y entonces decidí enamorarme de esa persona.
Después de eso todo cambió. Sigo haciendo mis deberes pero no es con la misma actitud, los efectúo en automático. No puede evitar sentirme desilusionado y absolutamente triste. El bimestre pasado obtuve un 9.5 de promedio en mi escuela, y sin embargo para mi eso no significa nada, calificaciones vacías. Trabajo hecho sin amor.
Cada vez que puedo ingreso en redes sociales para consultar su información y saber que es de esa persona. Lo peor es que no puedo desenamorarme porque sigue siendo mi amiga, quiere todavía serlo. En realidad yo también muero por no perderla, pero no es lo mismo .. cada vez que se despide de mi siento un dolor muy amargo, como si me estuviera comunicando que no siente lo mismo que yo siento por ella. Pero es siempre tan buena conmigo, siempre se comporta ejemplarmente. Encima de todo eso, cuando salgo con ella siempre se pega a mi, y yo adoro que lo haga, pero no sé si preguntarle de nuevo si quiere que seamos algo. Yo aún la amo.
Tengo miedo, le he enviado varias cartas y algunas ni siquiera las contestó. Otras solo las contestó brevemente.
De verdad me siento confundido. Encima todo mi entorno no sabe que me ocurre y creen que simplemente yo soy una persona conflictiva, cuando en realidad creo que lo que estoy viviendo es un duelo. En estos momentos solo quisiera que se detuviera el tiempo y el mundo me dejara pensar en mi situación, así no quedaría mal en otros ámbitos por mi depresión.
Temo por mi. Temo por nuestra relación.
No sé que hacer.
Foro. Estaría bien agradecido si alguien se toma la molestia de leer mi historia. Más aún si tiene alguien algo que decirme al respecto.
Realmente hay días en los que me siento entre una espada y la pared.
Gracias por leer.
Enrique
|