Hola, Peque,
Mal asunto, como nos decía el profe de mates en octavo, jajaja.
A ver, ese tipo es un peligro bien gordo y un temerario del contacto físico (eso de a penas conocerte y ya te da ese par de besos, y luego le sumamos el tema de que se está enrollando con una mientras te mira

).
Huye desesperadamente por mucho que te guste. Otra cosa distinta es que lo quieras para pasar una noche loca y punto final. Entonces a por él. Si no, ya te han dicho que su profesión es un caldo de cultivo excepcional para mojar y rebañar.
Suerte y ánimo.