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No he leido el libro, así que no puedo opinar sobre él.
De todas formas, por el título, puedo intuir que parte de razón tendrá, puesto que a las mujeres también les ocurre que se enamoran de los más cabrones o de los más sinvergüenzas.
De todas formas, aunque a mi me ha pasado eso de gustarme las mujeres que más daño me han hecho o menos han hecho por mí, ha llegado el momento en que la mujer que no me hable claro y no sepa lo que quiere, paso directamente de ella.
Supongo que con la edad nos vamos dando cuentas que el tiempo no está para perderlo, que no es amor si una de las dos partes sufre, y que contra más comunicación mejor funcionarán las cosas.
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