Creo que estamos en la misma onda muchos de las usuarios que habéis escrito...
También asocio el teléfono al trabajo, lo he dicho en varias ocasiones por aquí, si no fuera por el negocio, el 95% de las veces que saliera, el móvil se quedaría en mi casa.
No llamo ni me llaman desde el viernes, ayer tan solo usé el WhatsApp por la mañana y por un tema laboral, generalmente de viernes a lunes lo habitual es que no comunique con nadie, es que hago por evitarlo si puedo
Veo a gente, y no precisamente jóvenes, que tienen una absoluta dependencia del móvil, le está continuamente sonando los tonos del WhatsApp, Facebook, Instagram etc, y lo miran al instante.
Para mí los mensajes son secundarios, si no me contestan rápido no me molesto, porque yo también puedo tardar.
Si alguien me escribe mensajes para algo que vaya a tardar en resolverse por escrito, le llamo en seguida, solo mantengo conversaciones largas escritas cuando tengo tiempo y me sirve un poco de distracción, hubo un tiempo que lo hacía por la novedad y tal, pero ya lo mínimo, de vez en cuando.
Viene bien para iniciar una relación para romper el hielo y tal si eres tímido, pero una vez se pueda llegar al algo pues lo preciso.
Una amiga la directora de un instituto, vive casi las 24 horas pegada al móvil, lo carga hasta tres veces al día, es su trabajo, pero se lo toma muy a pecho todo, son constantes las llamadas y mensajes, a veces estoy con ella tomando un café con ella y es un constante ir y venir de teléfono, su marido dice que es una extensión de su cuerpo.

Lo del uso del móvil es para escribir un tesis y tó.