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Guest
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No sé este tema es adecuado para un hilo sobre el amor o si se puede ver mejor como una actitud ante la vida en general.
El caso es que, pensado sobre mi vida, he llegado a una conclusión sobre mi forma de vivir actualmente, por si alguien se siente identificado.
El caso es que en la adolescencia siempre fui un buen estudiante, y hacía deporte, y tenía inquietudes incluso artísticas, y en todo caso era más o menos culto. Y todo eso lo veía normal, era lo que me había inspirado mi padre sobre todo. Y en el instituto iba bien con eso, me sentía orgulloso de eso.
Sin embargo justo en el comienzo de empezar la Universidad tuve un desengaño amoroso y perdí de repente la ilusión, dejé de tener un Sueño, me pareció que eso de ser lo mejor que podría ser y llegar lejos no tenía tanta importancia, como si hubiera decidido que eso ni me daría el amor como premio ni me daría amigos.
Y con eso pasé la juventud, siguiendo el ritmo de vida de mis amigos pero sin sentirme nunca cómodo ni encajar, pensando que ellos sí sabrían más sobre las "verdades de la vida" aunque lo que hacían no encajara con mi forma de pensar o me resultaran tonterías y payasadas. Pero los toleraba, no quería ser un pedante o algo por el estilo. Y ni siquiera se trataba de que fueran fiesteros. Era una mezcla de gente medio tímida, medio fiestera, mediocre casi todos, en todo caso eran mis amigos de la adolescencia.
Y se fueron echando novia, se fueron casando. Yo no, porque nunca encontré una chica que me enamorara.
Al final me sentí incluso liberado de no tenerlos. Nunca llegué a criticarlos abiertamente, pero sí veo ahora que me cree una defensa contra los amigos: nunca más he querido tener amigos, creo que porque sé que me vería en esa situación de estar incómodo, no ser yo mismo y al mismo tiempo tener la obligación de serles leales. Simplemente prefiero estar solo.
Y no porque la soledad me guste por sí, de verdad me gustaría tener a alguien para compartir. Pero me he dado cuenta de que es algo que siempre se repetirá. He preferido viajar solo porque me encanta pasear y perderme por las calles de Nueva York o Paris, o entrar a un museo, y casi siempre cuando he hecho esto con compañeros, o compañeras, de trabajo tal vez, que se ha dado la ocasión, no normal suele ser oir "qué rollo el museo", "vamos de tiendas", "estoy cansada de caminar", "vamos a ver el estadio del equipo ese de fútbol tan importante".
Y viajando solo puedo hacer fotos de rincones que me gustan, sin tener que explicar que no me interesa nada salir yo en todas las fotos.
Y me he cansado de hablar con antiguos compañeros de trabajo de esa empresa en la que me harté de trabajar porque me sentía como un mono amaestrado, me he cansado de explicarles que me interesan los negocios en internet y quiero montar algo (de hecho estoy en algo), paso de ver cómo sus caras se vuelven una mueca mezcla de incredulidad, tristeza y pena, como si leyera en su mente "éste es idiota", "de qué coño está hablando").
Un viejo amigo, ya casado, lo encontré un día caminando en plan deportivo porque tenía intención de perder peso. Parece que ahora sí era en serio y ahora sí tenía tiempo. Me hizo como una especie de invitación velada, o un testeo, preguntándome cuando qué días hacía yo deporte. A mi me entró una especie de pánico (bueno, o tanto) pero me puse en guardia como por instinto ("no, no, otra vez no") y le dije algo así como que otros días, a otras, en otro lugar. En su expresión leí que había entendido que ni de coña iba a quedar con él para "caminar" (yo corro, caminar lo hago para ir de un sitio para otro o pasear) ni iba a pasar otra vez por tener la rutina de quedar con él un par de veces a a semana durante meses o años, nunca más. Creo que se quedó cortado.
Eso, que no lucho contra nadie, no les critico nada, simplemente no quiero andar con nadie. Tampoco con novias que no tardan en decir "te lo juro, tía", "¿perdoooona?". Digo que siempre he evitado la postura pedante, simplemente me alejo y voy a lo mío.
Y en realidad ni siquiera le he hecho conscientemente, simplemente lo he dejado pasar. Quiero decir, siempre ha sido algo así como "un día volveré con ellos, y a tener amigos, un día, no hoy ni mañana, pero un día... cuando vuelva a tener ganas". Y han pasado años, muchos años, desde que empecé a decir eso.
Y de eso me he dado cuenta ahora: que no me atrevo a criticar a nadie, simplemente voy por otro lado, sin chocarme con nadie.
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