|
Yo estuve saliendo con un chico muy guapo, inteligente y simpático. Me gustaba. Intentamos tener sexo dos veces, pero nunca pudimos porque su pene no se erecta. Además de eso es muy enojón, nervioso y tiene pesadillas toda la noche.
Cuento corto, me entusiasmé con él, lo malo (o bueno) es que me dejó de hablar y ya todo se acabó.
Aunque sea obvio que me dejó de hablar por desinterés y que no es posible tener sexo con él, me siento bastante frustrada. Lo raro es que mi mente sabe que me hizo un favor ya que no era para mí.
Entonces la pregunta es ¿por qué crees que nos obsesionamos con las personas equivocadas? ¿Cómo evitarlo? ¿Cómo pasar el trago amargo?
|