Por lo mismo que hay mujeres que maltratan psicológicamente, no es un asunto de género, a pesar de que hoy en día, está de moda poner al hombre como "el malo de la película".
El problema está en la condición humana en sí, hay personas dominantes y personas sumisas que se dejan hacer. El dominante quiere controlarlo todo y que nada escape a su supervisión. El sumiso no sabe tener voluntad para superar el ser dominado y es un juego sin final.
Por eso vemos personas que salen de una relación "tóxica" donde han sufrido un calvario inferido por una persona dominante y a continuación, casi sin dejar tiempo, ya están buscando otra persona dominante para ser sometidas.
Pero esto ocurre en mujeres, en hombres y viceversa, en el programa y fuera de el