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El otro día mi mascota se puso bastante enferma y tuve que llevarla de urgencia a una clínica cercana a mi casa. La atención fue aceptable y el animal ha mejorado bastante desde entonces, pero el caso es que sólo por la consulta de urgencia, la hospitalización, el tratamiento y demás me zumbaron cerca de 300 Euros, lo cual me parece una pasada. La cosa no acaba ahí, porque luego por un día más de permanencia de ingreso de la mascota en la clínica y algunas inyecciones y medicamentos me soplaron casi otros 200 Euros, o sea, que me han volado 500 euros de la cuenta así como el que no quiere la cosa.
Yo comprendo que los veterinarios tienen que cobrar, que realizan una labor muy meritoria e importante y que las clínicas cuentan con instrumental y equipos que probablemente serán muy caros, pero aún así me parece excesivo que tengamos que pagar semejantes cantidades para que atiendan a nuestros animales. ¿Qué pasa con aquellas personas que no se lo puedan permitir? Se supone que por encima de todo debe estar un poco también el amor a los animales, el altruismo y todas esas cosas ¿no? ¿por qué da la impresión de que esto de las clínicas veterinarias es un negocio con el que se pretende obtener dinero a mansalva sin que exista un control de lo que más o menos se debe cobrar ni tampoco ningún tipo de regulación ni ayuda por parte del Estado? ¿Por qué hay que dejarse literalmente los dineros para tener una mascota sana? ¿por qué tener una mascota se ha convertido en algo únicamente para ricos?
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