> Foros sobre otros temas > Off-Topic - Otros temas
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo 18-Nov-2024  
Usuario Experto
Avatar de Danteojos
 
Registrado el: 11-September-2014
Mensajes: 5.103
Agradecimientos recibidos: 2353
Los seres humanos tenemos una clara tendencia a apiñarnos en clanes, y ya no sólo los que pudieran derivar del ámbito familiar propiamente dicho, al amparo digamos de las ligazones de la sangre, sino también en lo que se refiere a esos otros de naturaleza artificial que con tal fin se constituyen: peñas, clubes, círculos, congregaciones, cofradías, tribus urbanas, partidos políticos, asociaciones en fin de variopinta índole…. Cabría preguntarse al respecto si estamos ante un comportamiento meramente atávico, resabios de nuestra pasada condición simiesca, o precisamente todo lo contrario, esto es, una expresión de nuestra superior evolución, intelectualmente hablando. Dicho de otro modo, se trataría de esclarecer si esa propensión al agrupamiento se corresponde con una tendencia natural y/o instintiva o, en cambio, viene a ser reivindicación del intelecto.

Y cabría asimismo cuestionarse qué le sucede al que no forma parte de ningún clan, para lo que habría a su vez que diferenciar dos casos, en función de que la exclusión sea voluntaria o, por el contrario, resulte forzada. En este último supuesto, es decir, al que, aun pretendiéndolo, no encuentra forma válida de ser aceptado en ningún clan, sospecho que terminará por asaltarle un poderoso sentimiento de frustración, hasta el punto de poder llegar a verse a sí mismo como una especie de bicho raro, un individuo arrumbado, rehuido, socialmente aislado, alguien que no es aceptado ni encaja en ninguna parte, con lo que su padecimiento será a buen seguro mayúsculo. ¿Os encontráis algunos de vosotros en esa situación? Contad, ¿qué se siente?

El caso opuesto vendría a ser el de quien rehúsa de forma voluntaria a pertenecer a ningún clan, el típico lobo solitario que se complace en vivir alejado de la manada. Qué duda cabe que también los hay de este tipo, seres misántropos que no buscan más compañía que la de sí mismos... O a lo mejor esta misantropía no es sino una máscara... Todo pudiera ser.

En fin, ¿cómo os consideráis vosotros: animales sociales o retraídos eremitas? ¿Os gusta pertenecer a una determinada manada o preferís ser lobos solitarios? ¿Sois en ese sentido lo que queréis ser? Y en tal caso: ¿estáis satisfechos de vuestra opción o formáis, por el contrario, parte a la fuerza de una tribu a la que aborrecéis? ¿Os sentís solos y marginados cuando en realidad os gustaría estar atados a un determinado clan? Pues eso, hablad, cachorros, hablad
 
 

Temas Similares
La pertenencia y el amor


-