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Antiguo 17-Aug-2017  
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Me he acordado de esto y quería compartirlo.

Se trata de que durante un tiempo estuve enamorado de una chica, tal vez platónicamente. El caso es que ella fue la primera en fijarse en mí. aunque yo la había admirado en la distancia de siempre, es preciosa, y nunca pensé que pudiera llamar la atención de una mujer así.

Pero pasó. Era del barrio, nos cruzábamos miradas, interesadas y tiernas por su parte, en la calle, en misa, en la playa donde procuraba colocarme cerca de ella y sus amigas. Llegué a desearla tanto que sufría físicamente no abrazarla, no tenerla en mi cama. Parecía tan buena gente.

Un día, en la playa, fui tan claro viendo cómo se alejaba hacia su casa, si quitarle los ojos de encima, que noté cómo a una de sus amigas casi le salía una sonrisa de oreja a oreja, y lanzó un grito ahogado, casi más bien un gesto o una pantomima de grito, como si quisiera avisarla: ¡María! (está loco por ti).

El caso es que al día siguiente ella estaba sola en la playa. Estoy seguro que me lo quiso poner lo más fácil posible. Pero para mi sorpresa, cuando quise actuar, me bloqueé totalmente. Fue un fracaso total.

Ella se dió cuenta y yo la di completamente por perdida con toda la razón del mundo. Sólo tres meses después estaba con otro, y yo lo entendí. Recuerdo pasar cerca de ella y ella coger la mano de él. Él se sorprendió. Evidentemente quería dejar claro que todo se había acabado.

La cosa es que ese tiempo coincidió en que yo estaba ahorrando, y juro que tan convencido estaba de tener algo con ella que me andaba pensando si debía comprar un piso ya, pequeño, de soltero, o esperar por ella por si habría que hacer planes juntos. Con esto que sucedió, perdidas las esperanzas, no tardé en comprar un piso pequeño, que no me quitara mucho dinero del sueldo para hacer otras cosas, y también un coche para quitarme de encima el cochambroso de segunda mano que tenía. Y a partir de ahí durante varios años me dediqué a viajar. También, con los viajes, llegó mi afición a la fotografía, que es mi gran pasión.

Quiero decir que no sé si yo habré dejado huella en ella, pero lo que pasó me cambió la vida. Me juré que solucionaría mis cobardías, que no me volvería a pasar algo así. Cambié hasta de forma de vestir, empecé a atreverme a usar vaqueros de esos rotos.

Y ahora me he acordado de ella, aunque desde entonces sólo la llegué a ver un par de veces, sé que se fue con él a otro sitio y tuvo hijos con él. Me he acordado porque hace poco me he encontrado en una situación parecida, pero esta vez he sabido cómo entablar conversación con una chica con total normalidad.

La cosa no llegó a más pero no me importó: esto que había hecho con tanta sencillez me había costado un disgusto enorme en aquella ocasión. Esto era algo que durante años estuvo volviéndome loco, intentando encontrar la solución de modo que estuviera seguro de que pudiera volver atrás en el tiempo lo habría hecho bien.

Ahora estoy seguro de ello. No sé qué habría pasado, si hubiéramos acabado juntos, pero me ha hecho pensar que si hubiera sido así quizás no hubiera conocido los países que conocí, no me hubiera divertido durante dos años decorando el piso, y sobre todo no me habría aficionado a la fotografía que tantas satisfacciones me ha proporcionado. Si ese día hubiera hablado con ella y todo hubiera salido bien, mi vida habría sido completamente distinta. Yo sería distinto.

¿Quizás ella accedió a casarse con el otro aprendiendo que mejor pájaro en mano que amor platónico con guapito insípido?
 
 


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