Yo tengo uno y me encanta.
Claro está que lo que me gusta de ellos (a parte de que son bonitos, depende del dibujo) es que guardan un significado y simbolismo que sólo tú conoces y no es perceptible a simple vista. Incluso, si no lo rebelas, nadie puede saber qué demuestra.
Es un secreto que está visible expuesto al público pero que nadie más que tú misma sabe de que se trata.
De momento tengo uno pero, a largo plazo, no descarto hacerme uno o dos más. Pequeños eso sí. Nada ostentoso ni exagerado. Me gustan que sean bonitos, elegantes y discretos.
Pero eso ya no depende de mí sino de mi vida. El único motivo que tengo para tatuarme es para marcarme una época de mi vida trascendental. Así que cuando sea iaia quizás tenga 2 ó 3 tattoos representando tiempos imprescindibles y esenciales en mi vida marcados en mi piel como una especie de "cronología". Dibujos que están ligados a momentos importantes.
Eso es lo que me gusta de los tattoos.