Yo también creo que ese mal hábito que ella ha dado por sentado te ha pasado factura, pero desconozco si es que de repente te has vuelto agarrado al máximo que tampoco, los extremos no son buenos del todo al nada. Yo lo hablaría con ella seriamente, que el amor no es todo regalos (caros o baratos), y que el afecto se demuestra día a día y no con marcas de ropa.
Y por cierto...si es vengativa, cuidado, que una mujer vengativa vale por dos hombres vengativos.