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Usuario Novato
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Hace 5 meses conocí a través de una aplicación a un chico. Al cabo de una semana hablando decidimos quedar para ver si congeniabamos. Quedamos y la noche fue genial. Estuvimos hablando horas y horas y al final nos besamos. A partir de ese día me hablaba a diario y en la primera semana llegamos a quedar tres veces, siendo esta tercera vez nuestra primera noche íntima. La verdad que me parecía todo muy rápido, pero teníamos una conexión bastante especial y no aguantábamos.
A finales de diciembre, un mes después de conocernos, el ritmo de hablar y quedar bajó bastante. Él estuvo enfermo en cama y coincidieron las navidades, por lo que tampoco se dio buena situación. A primeros de enero, cuando se recuperó y pasaron todas las fiestas volvimos a quedar y todo fue genial. Sin embargo, después de este encuentro, desapareció. Le hablaba y contestaba seco, y le dije de quedar y me dijo que no iba a poder ningún día. Yo me mosqueé un poco, pero no le di demasiada importancia. No siempre se está disponible. Sin embargo, yo le seguía hablando y él dejó de contestar. Aquí yo me vine muy abajo. No había pasado nada como para desaparecer de la noche a la mañana. Sin embargo, al no saber que pasaba, me echaba las culpas a mí misma. Al final un día decidí escribirle diciéndole como me sentía, y que si había pasado algo me gustaría que me lo dijera. Tuvo que pasar cerca de una semana para recibir respuesta. Me dijo que en estos momentos no podía forzar una relación. Que se pensaba que estaba bien emocionalmente pero que se había dado cuenta de que no era así. A mí me apetecía hablar todo esto con él en persona, pero ví que no era el momento. Así que dejé pasar un mes más o menos y le volví a hablar. Él se mostró muy simpático, y al decirle de quedar para hablar no se opuso en ningún momento.
A la semana de este mensaje quedamos y me confesó que a finales de verano había tenido una ruptura un poco dura (le dejaron por otro) y que, además, tiene una amiga que llevan 6 años que saben que se gustan mutuamente pero nunca jamás han tenido nada, ni siquiera un beso, porque siempre ambos están con pareja. Esto la verdad que me descolocó bastante, porque si ha conseguido tener pareja anterior, ¿por qué conmigo no?
Esa misma noche ambos nos confesamos que nos gustamos mutuamente, y yo le dije que hiciera lo que quisiera, pero que esa chica, a pesar de que supuestamente se gustan, tiene novio. No está perdiendo el tiempo ni mucho menos esperándole.
Parece que le abrí un poco los ojos y seguimos hablando por mensajes a menudo. Hasta que a finales de febrero, unos 15 días después de esta conversación, me propuso ir a tomar algo. Como siempre la velada fue genial, estuvimos charlando horas, y finalmente, cuando me iba a llevar a mi casa en su coche se lanzó y me besó. Nos besamos como nunca antes lo habíamos hecho. Se notaba que nos teníamos muchas ganas.
Después de esta noche me volvió a hablar todos los días. Sin embargo yo le decía de quedar (quería hablar con él sobre lo sucedido) y como que se echaba para atrás. Pero me seguía hablando e incluso haciendo proposiciones un poco atrevidas. Hasta pasadas otras dos semanas que volvió a desaparecer. Yo ya le envié un mensaje diciendo que me estaba descolocando un poco, y me dijo que estaba teniendo malos días en el trabajo y que quería desconectar. Yo dejé de escribirle, pero la casualidad quiso que nos encontrásemos todos los días en el gimnasio. Allí siempre nos saludábamos sonriendo y la verdad que siempre se nos ponía cara de bobos al vernos. Llegó el día de mi cumpleaños y allí mismo me felicitó. Yo le propuse quedar para tomar algo e invitarle por el cumpleaños, y me dijo que si, que le parecía genial. Sin embargo, cuando le hablaba por mensaje para concretar día, volvía a dar largas. Como yo tengo bastante cara, y en el gimnasio me seguía saludando como si nada, le volví a decir de quedar, ya que nos veíamos todos los días pero nunca podíamos hablar tranquilamente incluso como amigos. Me volvió a decir que si sin dar ningún tipo de rodeo, lo cual no me daba a entender que en verdad no quería quedar. Le volví a hablar por mensaje y lo mismo de siempre. Y en el gimnasio pasando por delante mío para saludarme con una sonrisa. Al final me cansé y hace dos semanas, cuando me venía a saludar en el gimnasio me quité los cascos y le dije que qué le pasaba. Que tenía algo pendiente en el móvil. Me dijo que sí con mala gana y comenzó a suspirar. Yo le dije que si no quería quedar que lo dijera, que no pasaba nada. Y solo suspiraba. Al final me dijo que por la tarde me escribía y aún estoy esperando.
Sin embargo, un día me llegó a decir que, con las chicas con las que había estado anteriormente, cuando se acabó todo, las eliminó de toda red social y de todas partes, porque cuando cierra una etapa la cierra del todo. Y a mí sin embargo me mantiene en todas ellas y sin bloqueo.
La verdad que no entiendo nada, pero lo que menos entiendo es que, gustándonos los dos, no seamos capaces de mantener una conversación y por que no, intentar algo.
Os dejo por aquí mi pequeña teoría. Ahora mismo no quiere tener una relación porque aún no ha curado las cicatrices de la anterior, pero era majo conmigo porque me quería mantener de buen rollo para cuando se aclare todas las ideas poder volver a intentar algo.
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