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Mi esposa y yo regresamos a España después de haber vivido 16 años en México. La verdad, volver fue mucho más difícil de lo que imaginábamos: problemas por todos lados, de todo tipo. Uno de los más duros fue el económico. Yo trabajaba, pero lo que ganaba no alcanzaba para cubrir todo, y ella llevaba meses buscando trabajo sin éxito.
Después de mucho intentarlo, una prima suya —que trabaja en el mundo de los masajes sensuales— le propuso entrar en ese ámbito. Ella me lo comentó antes de aceptar, y viendo la situación tan complicada en la que estábamos, terminamos decidiendo que lo intentara.
Actualmente trabaja en Madrid solo los viernes y sábados, y el resto de la semana vuelve a casa. Recuerdo la primera vez que se fue… fue muy duro para mí. Me quedé solo con nuestro hijo y sentía una ansiedad tremenda, un nudo en el estómago que no se me quitaba. Me costaba aceptar que para ese tipo de trabajo ella debía estar casi desnuda y que los clientes podían tocar ciertas partes de su cuerpo. Lo pasé fatal.
Ella también me contó que al principio fue muy difícil, que le resultaba desagradable tener ese tipo de contacto con hombres con los que jamás habría imaginado estar. Pero poco a poco, se fue acostumbrando, o al menos eso parece.
Lleva ya tres meses y económicamente las cosas han mejorado mucho. En un fin de semana puede ganar 1.200 euros, y luego tiene toda la semana libre. Cuando le he planteado que, ahora que estamos mejor, podría dejarlo, me dice que no, que por el momento quiere seguir, que es una decisión suya y que debo respetarla y apoyarla.
Yo intento sobrellevar esto de la forma más madura posible, sin ponerme en el papel del marido celoso ni presionarla, porque sé que eso solo empeoraría las cosas. Pero la verdad es que me está costando mucho. No sé cómo manejarlo solo. No he podido contárselo a nadie, y cada vez que llega el viernes y se va, siento que me desarmo un poco por dentro.
He intentado hablar de esto con la IA, pero siempre me dice lo mismo: que respete su decisión y no la agobie. Entiendo la teoría, pero en la práctica me está resultando muy difícil. Por eso me animé a escribir aquí, para compartirlo con personas reales, que quizá hayan pasado por algo parecido o puedan entender lo que estoy viviendo.
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