|
No encontramos el equilibrio. Por una parte, veo gente a la que no le molestaría que Franco estuviese aún vivo y, por otra, veo gente a la que no le molestaría que desapareciera el matrimonio y la familia para siempre. A ninguno de ellos les doy la razón, en lo que a mí respecta.
La libertad, sin responsabilidad, sólo conduce al caos.
|