| el_romantico_316 |
el destino......
Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.
El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.
El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.
Créeme, en tu corazón brilla la estrella de tu destino.
No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.
¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino.
Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.
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